No puedo menos que felicitarme en cuanto al conflicto de soberanía de Gibraltar. Preveyendo el que era más que factible cambio de gobierno hace pocas fechas en España, consideré escribir una trilogía referente a uno de los pilares de “recuperación” española. Titulada “Una revindicación por desmpolvar (I, II, III)” venía a remarcar la necesidad de revivir el contencioso, al que algunos habían convertido en santo y seña del abandonismo y desidia nacional. No sería el primero, ni mucho menos será el último, pues la cosa tiene bastante miga. Ahora la situación parece haberse encaminado en la linea que remarcaba en aquellas fechas mediante los textos. De ahí el motivo de mi felicidad.
Y es que por fín el Gobierno actual se ha dado cuenta del peligro de mantener el estatus resultante de la rendición absoluta en la histórica y legítima pretensión española, donde por las razones explicadas en los anteriores artículos, va buena parte del prestigio de la propia nación a todos los efectos. Ahora España, al menos de momento, parece querer recuperarse de la infame actuación del anterior gobierno socialista, mediante el replanteamiento y mantenimiento del pulso de exteriores. La situación actual es esta; tras la toma de posesión del nuevo gobierno español, se decidió abandonar el “engendro” de la mesa tripartita, para retomar los acuerdos de Bruselas a dos bandas. Evidentemente Gibraltar no acepta de buen grado el nuevo planteamiento español, y acostumbrada al “choteo” del anterior mandato socialista en España, maneja con agresividad sus cartas. Y es que no hay más ni menos. Que nadie se llame a engaño en la dinámica que están adquiriendo los hechos, puesto que España solamente quiere volver a negociar, a lo que Gibraltar se niega a cal y canto.
La tradición naval británica es cosa tan exagerada, que alucinan sobremanera cuando sus ”navios” salen a la caza de galeones de crueles españoles. En la imágen la penúltima de la Navy… Corretear pesqueros y lanchas españolas en defensa de Isabel II en la famosísima batalluela de la bocana del Puerto…. Que sigan haciendo estupideces, a ver sino se tienen que arrepentirse de hundir al navio de linea “Mi Lucia y mis Niñas” en pos de una soberanía decimonónica…
Como presión, el nefasto lider de la colonia británica, Fabian Picardo, ha comenzado golpeando de la forma más vergonzante, lo que considera el punto débil de nuestra pretensión; en su mente de puro colonizador, desprecia y degrada a la ciudadanía española mediante el asalto a la economía de la comarca, de la que se considera mecenas y benefactor. Para él, amenazar el trabajo, la pensión o la pesca española en Gibraltar, será suficiente para desarmarnos de valor, ante el graznido del estómago agradecido. Así está tratando de acabar con la nueva amenaza a su estatus de privilegio colonial -quizás la más importante en tres siglos-, merced al hundimiento y socavamiento de nuestras propias filas. La escalada va en aumento, y sólamente por la negativa británica siquiera a hablar, lo que está conduciendo a esperpentos como las “batallitas navales de la bocana de Gibraltar”. Los acuerdos sobre pesca de 1999 han sido volatilizados unilateralmente por Gibraltar, en forma de lección a la población de la comarca.
Que yo tenga que decir que Caruana era Adenauer al lado de este concejal de la barriada de Gibraltar, ya lo dice todo. Ahí con esposa de las que parecen abofetearlo cada noche sino defiende sus aguas y mares interiores, con ese aspecto del niño gordito que se comía los Donuts de todos en los Boy Scouts, Picardo, el soñador en que España será flagelada nuevamente por Nelsones y Trafalgares…
Remarco bien la situación, pues bien es cierto que el nefasto Picardo, bien sabe por donde puede romper las filas, y dónde se encuentra la “quitacolumna” necesaria para superar este mal trago para los intereses vergonzosos de Gibraltar. Aquí en nuestra nación, está la permanencia o no de los británicos como usurpadores de una nación aliada y amiga. Ya he discutido estos días, por activa y pasiva la situación, pero algunos no ven más allá de la miseria contraída con la colonia, y que paradójicamente consideran la única solución para el bienestar de la comarca. Hay que llamarlos por su nombre para que nadie se llame a engaño; como siempre los de siempre. Más patéticos que lo peor de la opinión del llanito medio, están siendo las fuerzas de izquierdas de la zona. En su miopía histórica, toda pretensión territorial o nacional, jamás se discute y menos aún si viene con migajas adheridas. Asi rompieron el contencioso en su día, y parecen ahora dispuestos a colaborar con la Royal Gibraltar Police, como un funcionario más.
Empezó como una tontuna de Margallo frente a su homólogo inglés. La cosa ya no hace tanta gracia cuando se demuestra que era en serio. España siempre será afable mientras somos pandereta, tortilla de patatas y tipical spanish. Otra cosa es cuando pretendemos acabar con una colonia que una país amigo tiene sobre otro sin explicación alguna…
El asunto es que merced al batacazo electoral, éstas extrañas corrientes de sin sentido, abandonismo y burdo colaboracionismo, no están en su mejor hora, y el actual gobierno está sabiendo responder a los bofetones con tortazos. Pensando en que sería una más, la picardía de Picardo, se les está escapando de las manos. Fuera acuerdos de pesca de 1999 y todos los habitantes de la Neo-Grecia crítica llorando en la verja… Pues no. España ha decidido tomar el toro por los cuernos. No se está cediendo y por una vez se ve claramente que el contencioso de Gibraltar, camina a un derrotero cuando menos de incertidumbre para los Gibraltareños. Su desesperación se está palpando en cada noche en que los pescadores españoles, en virtud de los acuerdos violentados, acuden a la bocana del puerto de Gibraltar con la intención de que estos sean respetados. Marina británica y policía gibraltareña salen feroces al siempre gratuito intento de acojonar, y se encuentran con la Guardia Civil en actidud de defensa.
Y mesas como estas son las que hacen sonreir a los gibraltareños. Solo hay que ver las caras para darse cuenta de la infamia que allí se está produciendo. Gibraltar es la primera interesada en la generación de interlocuciones ”locales” como la de la nefasta alcaldesa de La Linea Genma Araujo. Asi queda “todo en casa”….
Sigo pensando que hemos dado con el talón de Aquiles, puesto que la tensión a la que han elevado el contencioso, les desfavorece claramente. ¿Alguien piensa que éstas intervenciones frentistas pueden favorecer a lo gibraltareños, más cuando un simple accidente fortuito podría tener consecuencias nefastas para unos intereses condenados legalmente hasta por las Naciones Unidas? Evidentemente sería inentendible tal postura para Reino Unido, miembro de Naciones Unidas, Unión Europea, y Alianza Atlántica.España no debe dar un paso atrás nunca más. Jamás provocar un aumento de la escalada, pero ni mucho menos dejarse avasallar por una capa más de éste barniz de farsa colonial. Haciendo cumplir la legalidad vigente de las resoluciones ONU y hasta del propio tratado de Utrecht hasta la última coma, la situación se vuelve insostenible para la inmoralidad llanita. La monserga histórica del entendimiento ha quedado rebasada cuando el Reino Unido se niega a negociar.
Cierren la verja de una vez como legalmente está estipulado, impidan el uso ilegal del aeropuerto, eliminen la jurisdicción de las aguas, y que sigan perdiendo los nervios. Su estatus es imposible de mantener tal cual, solamente entrarán en una espiral propia del colonialismo militarista victoriano, que anteriormente serviría para levantar un imperio, pero hoy solamente aceleraría su desmembramiento. Ingleses, negocien o márchense de una vez.
Un Saludo.















































