Archivos de la categoría ‘El Cine…’

Replicantes….

Publicado: 5 febrero, 2013 en El Cine..., Las cosas del Bicentenario

“”Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.””

Bladerunner

“””Pues yo he visto hablar de Amor y llegar a Odiar, recomendar la Paz, mientras se está en Guerra. Llenar la boca de justicia, mientras se es injusto. He visto hablar de adoptar Niños y a la vez Abortar, detenerse ante los ojos de un Animal y obviar los de los Humanos… Todos esos momentos seguirán en el tiempo. Y aun asi quiero virir””

Por eso, soy humano… Tu un replicante… Debes morir

Un Saludo y pequeño homenaje a la obra maestra Blade runner, que siempre nos dejará claro el Replicande dentro de cada uno…

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Tengo ganas de ti

Publicado: 19 julio, 2012 en El Cine...

Es que no acabo de creérmelo pero es verdad. Me estoy viendo escribir un comentario de la película de Mario Casas, “Tengo ganas de ti” secuela de “Tres metros sobre el suelo”. En menos de una semana -por recomendación sabia de una amiga-, la primera en DVD y la segunda en el propio cine, me he tragado la saga completa. Debe ser que no me ha disgustado cuando estoy escribiendo la presente sin ánimo de castigarla.

El cartel de la secuela; Tengo ganas de ti. Realmente no me sorprende que la película esté teniendo tanto éxito fuera de nuestras fronteras. Lejos de lo “bonito” de Mario Cassas -que expléndimamente vende fronteras adentro-, realmente la película tiene su miga que la hacen muy recomendable en cuanto al género “romántico”.

Y es que el cine español no me cansaré de decirlo que es malo cuando no casposo, pero la verdad no me imaginaba que en un producto tan nacional, típico de adolescentes pajilleras y hormonalmente desordenadas, pudiera encontrarse una película que en el fondo merece la pena. Tras la recomendación -que bien sabrían que podría interesarme-, todo eran temores, y la verdad que tras ver pasar la primera de las dos películas, la sensación fue de cierta indiferencia; no le encontraba gran valor. Pero la sorpresa vino con la segunda, que si bien es cierto que se mantiene exacta a su primera, era como un todo inseparable y la consecuencia directa que hacía encajar toda esa trama común de amores en pasión, que tanto tienen de vivos como de asesinos. La uno sin la dos, la dos sin la uno, quedan más bien flojas. Unidas la trama toma cuerpo y la película en general se hace más que visitable y entretenida.

María Valverde(sosaína) en su papel más maduro para ésta segunda parte. A ella corresponde la primera parte de la película, una historia de amor Irrepetible.

El producto está hecho para el lucimiento personal de Mario Casas, guapo muchacho de interpretación más bien laxa, pero al que tampoco le hace demasiada falta. Es el típico ejemplo de actor que se come la pantalla con estar y mirar. Tal es la centralización en su persona, que buenas interpretaciones de los secundarios -como la del papel de su alter ego en “Tengo ganas de ti”, la encantadora y genial Gin(Espectacular y guapísima Clara Lago), queda en un absoluto segundo plano. Y es que Mario Casas, en este caso caracterizando a un tal H(ugo) , es mucho Mario Casas. Uno entra al cine y dije; “bueno, película española adolescente de amoríos patrocinada por el Ministerio de Incultura, mal asunto”. Nada más lejos de la realidad. H(ugo) da con el dedo en la llaga de lo que debe y és, un amor de los que te cagas; Guapo, aventurero, pendenciero, chulo como un pirulo, y además cortés, educado y cariñoso…. Lo sé, es ciencia ficción.

La inclusión de Gin le da a la película vivacidad. Su papel sin duda un gran acierto. Nunca sabes quién te llevaba queriendo desde practicamente siempre… Lo que parece no es, y sin embargo…. Si siento debilidad, lo recono0zco. El cartel portando la Pentax, ya me predispuso…

Últimamente cuando ves una película patria de éste tipo, lo que menos esperas encontrarte es la prototipo de H(ugo). El muchacho va en la moto…. Sin casco. Si entra en un local…. Fuma. Permamentemente mira en esa estrecha linea de te comería a besos, o te hinflaría a hostias… Por momentos preguntas; ¿está radicada en un tiempo ya pasado, como los ochenta o así? Luego ves por vehículos y música que no. Realmente una película valiente, pues lo normal es encontrarte un simple semichulo, senderista, vegano y petimetre. Además como anteriormente indicaba, la película evoluciona de la primera a la segunda entrega. En la inicial, la cosa es de un simple primer amor entre el buen salvaje y la sosa descafeinada, en su total desarrollo. Ésta segunda es la consecuencia madura vista por el tiempo. Aquí se acaban con los tópicos dulces y maravillosos, para tener que entrar en las preguntas básicas; realidad, necesidad, verdades, razones…

H(ugo) prototipo de guapo atormentado que evidentemente tendrá que afrontar otro prototipo mayor; la sosaína. Éstas almas en pena tienen la facilidad de como polillas ir a buscar luz que alumbre su oscuridad dónde no deben. Plick. Carreras ilegales, peleas, chulerías y otras yerbas, aderezos perfectos de un amor pasional, digan lo que digan…

Acababa aquella primera (Tres metros sobre el cielo) con la lógica de la sosaína; precioso amor truncado cuando el ” buen salvaje” que siempre fue indomable…. Se demuestra finalmente como tal. En ésta segunda, eso late aún, pero lo hace en el sórdido punto de la madurez, de la decepción y como de la incansable búsqueda perpetua de ese gran amor, ¿que pudo ser, que no fue, que no será, que llegará? H(ugo) sigue muy chulo, pero ahora debe afrontar la vida trufada de decepciones. Realmente esa transición hace que la película cambie su modus operandi. Vives emociones a la par que H(ugo) y los personajes que conforman la trama. Acabado el sueño, vives la realidad. Realmente un buen trabajo de dirección, saber hacer evolucionar una película clásica”romántica”, al plano de la madurez y el “día después”. Todavía me sorprendo de que hay sido perjeñada por lo habitual del cine español. Bueno de vez en cuando hasta sorprenden.

Realmente acertaron mis amistades al recomendárle a sabiendas de que sabría ver que había más allá de un niño guapo y sus aventuras amorosas. No puedo más que recomendar ver éstas dos películas al completo. No vale ir a por una sin la otra, y mucho menos verlas al reves. Hay que seguir la trama dónde te sientes envejecer y madurar a la par que sus personajes. El comentario de salida del cine… ¿Cabría una tercera? Evidentemente no, sería cerrar una historia que en su evolución encaja perfectamente…

Un Saludo.

Sunshine

Publicado: 11 octubre, 2011 en El Cine...

¡Como se me pudo escapar una película así! Que puedo decir. La verdad que en el momento de escribir esta entrada de cine, para el blog, una sensación hacía años desconocida recorría todos mis sentidos. Nada más acabar dije, dios mío tengo que contarlo, he de sacarlo de mí. Yo no la había visto, y cortesía de la Sexta 3, la del todo cine, pude ver este expléndido renacer de género de ciencia ficción.

Sunshine fue estrenada en 2007 y para mi sonrojo, no sabía absolutamente nada de su existencia. Ni una sola mención, ni había visto el trailer, nada de nada, totalmente desapercibida. Pues imaginad mi mayúscula sorpresa al encontrarme vírgen con este film, mezcla de 2001 Odisea del Espacio y Alien el Octavo pasajero… Sí, soprendente simbiosis, pero si hubiera de comparar lo incomparable, justo sería esta la referencia a tomar. El género de ciencia ficción siempre tendrá sus adoradores y detractores, pero siendo yo mismo de los que no se tragan cualquier cosa, de Sunshine puedo decir que raya el terreno del posibilismo; vamos que te la crees véas lo que véas. Normalmente el género o bien roza lo hilarante, o peca de tremendamente infantil, pero la puesta en escena, el proyecto, se vuelve de lo más verosímil nada más que por lo grandilocuente del producto.

Imaginad un futuro cercano donde el Sol, la estrella que nos da la vida, comienza su periodo de enfriamiento. El invierno perpetuo llega a nuestro planeta y lo mejor de nuestra ciencia universal se decide a “revivir” la estrella solar mediante una misión espacial. El proyecto en sí es utilizar una pavorosa carga atómica- del tamaño de la Isla de Manhattan, para generar una estrella en el interior de la propia estrella. La misión es lanzada, pero fracasa -Icaro I, mejor elegido imposible-, decidiéndose siete años después a intentarlo de nuevo mediante el envio de la Icaro II. Esta trama dificilmente asimilable para la mente científica, te devora desde el primer minuto de metraje, haciendo que puedas sobrepasar esa dificultad sin ningún problema. Incluso el cerebro más avispado llegará a olvidar y podrá entregarse a la película. Conduciendo el físico Robert Capa -extraordinario homenaje que le brindan al ilustre fotógrafo- el protagonismo no recae en si en ningún protagonista humano. Toda la película está centrada en el Sol, señor de la vida y a la vez de la muerte.

La majestuosidad desborda la pantalla, la luz lo inunda absolutamente todo. El acierto en el protagonismo de algo nada mundano pero a la vez tan familiar -el Sol-, conduce a que el espectáculo e inmersión sensitiva sea total. Por si fuera poco, la banda sonora -que esta si, la había escuchado en franjas comerciales y algún anuncio-, es de los mayores aciertos de la película. Aparece en momentos que son absolutamente necesarios, logrando sobrecogerte y empequeñecerte en tú sillón, hasta sentirte realmente lo que eres; minúsculo. Sensaciones de dimensión tan fuertes, solo las he logrado justo cuando practico uno de mis hobbies favoritos, la astronomía. Aferrado al telescopio te sientes ínfimo,  comprendes la realidad de muchas cosas de la propia vida, y tus problemas desaparecen por ensalmo al comprender que realmente en el gigantesco e inclemente universo, apenas tienen por lógica ni el más ínfimo tamaño o eco. Consternado quedas en pasajes maravillosos, como el amor del psicólogo de la expedición por la luz solar…, o el cruce de Mercurio…

2001 Odisea del Espacio nos regaló subyacente en su trama de HAL9000, un optimista avance del que parecía inminente el cercano futuro. Sunshine retoma con habilidad esta positiva idea, haciendo de nuevo grande y esperanzador el progreso de los hombres. Aquí el superordenador HAL también existe, pero no tendrá ni el carácter ni el protagonismo del anterior, que cederá el mismo acertadamente, a un “octavo pasajero” como en Alien, que dará muchísimo que hablar. Aquí la tecnología vuelve a ser útil, y la gran metáfora -entre la muchísimas que tiene la película- es justo de los usos que pueda tener ésta en su relación con sus creadores, los hombres. El debate del bien y el mal, avance y progreso, ciencia frente a fé, crueldad y piedad…, todos se abren frente al espectador con el único juez y testigo de un Sol absolutamente rey y señor de todos nuestros destinos. Una película de la que no me cansaría de hablar y que por supuesto recomiendo a los que no la hayan podido ver…. A las 6:53 de la mañana, nunca deseé tanto salir para poder simplemente ver amanecer el Sol.

Un Saludo

En democracia existe una medida infalible que tarde o temprano acaba dando excelentes resultados. Lejos de ocupaciones indignadas, violencias gratuítas, escandalosos tumultos- como pensaría siempre la izquierda más casposa y revoltosa-, existe el boicot.  Esta modalidad o fórmula activa de la no violencia, suele acabar golpeando primero contra el bolsilo y finalmente contra la moral del objetivo sufriente, produciendo estragos inmediatos que dificilmente se pueden contrarrestar.

¡¡Aquellos maravillosos años!!… Ah no, que eso es de la pérfida yankee 

El cineasta barcelonés Vicente Aranda- con gran honestidad por su parte, por cierto-, reconoce al fin abiertamente los efectos perniciosos del boicot que los ciudadanos de corte más conservador estámos haciendo al mal cine español. Evidentemente que podría haber practicado el “Don Tancredo”- quedarse bien quieto y no decir absolutamente nada- como otros cineastas españoles parecen hacer, pero la crísis económica y el recorte o la retirada de las subvenciones, han hecho que nunca fuera tan necesario que los españoles pasen por taquilla. Ahora viene a reclamar que media España no ve sus mierdas de películas y que la situación es absolutamente insostenible. ¿Alguna conclusión, señor Aranda? Del mismo modo que honesto, evidentemente aún le queda mucho camino por recorrer para en justicia, hacer el “mea culpa” que el cine español necesitaría hacer para reconciliarse con esa media España. Al menos algo es algo, y ya vemos como lo del boicot que a los “zejateros” tanta gracía hacía al calor de la subvención, ahora empieza a doler y como…

Amor en los tiempos de la subvención… 

Señor Aranda, evidentemente media España no va a ver practicamente ninguna de sus películas de adoctrinamiento y revancha política. A nadie le gusta que le insulten en la cara y además pagando uno mismo ese martirio, y del mismo modo que ustedes los intelectuales cineastas, hicieron el boicot a todo un gobierno y por ende a sus votantes, a los que además de llamarles asesinos y fascistas, además pensaban ustedes que éramos todos gilipollas. El boicot y la crísis les están “rompiendo las pelotas” y como, pues un gobierno saliente ya no necesita tanto de sus derrames intelectuales. Ahora sus proyectos ya no son políticamente rentables y por supuesto, ya no reciben el “maná” de la subvención de cultura. Ahora resulta que los que llenaron de vómito y caca a media España, resulta que necesitan de ésta. Ver para creer. ¡Que simpático es ver la cartelera del cine y decir con sonrisa malvada, esa no que es española!

Y además…. Los muy cabrones, ¡No van al cine, intolerable!

Agradecido señor Aranda por su honestidad, pero lo siento mucho, cuando uno apuesta tanto por un bloque ideológico, normalmente suele quedar ligado a él. Para o bueno y lo malo, miles de españoles hemos dejado de creer en su cine. Perdonábamos la mala calidad, el monotema sexual, la obsesión por ganar una guerra que en los campos de batalla no se tuvieron cojones, pero no, que te insulten con tu pasta, vaya que no, eso si que no. Espero que con la caída de los suyos, aquellos a los que le soplaban ustedes las velas, vayan ustedes detrás llegando una nueva hornada de cineastas algo menos obsesionados con la política y un poco más con el cine y la creatividad. ¡Que bonitas son las americanadas sin tanto trasfondo de profundidad ni pensamientos codificados, pim, pam, pum!

“Y las ratas son siempre las primeras en abandonar el barco….”

Un Saludo.

 

SUPER 8

Publicado: 21 agosto, 2011 en El Cine...

¿Imaginais ver dos veces la misma película y que sin embargo te acabe gustando tanto la segunda como la primera? Pues esa es la sensación que tengo tras haber visto el estreno de Super 8. Steven Spielberg siempre estará ligado al mundo extraterrestre merced a E.T., película de culto del género que el que más y el que menos ha visto y disfrutado en numerosas ocasiones. Y como no, Super 8 tenía que venir de su producción para poder funcionar.

Realmente tras unos minutos de metraje, recibes el “tufillo” de E.T, pero para entendernos bien, sería como decir que es la versión adulta de la mítica película del “mí casa, teléfono”. Aquí merced a la habilidad única de Spielberg la película se convierte en nunca mejor dicho una “para todos los públicos”. Entretiene por igual, sirve sin dejar atrás, tanto al niño como al adulto, al nene y a la nena; todos caben en la película con una trama para todos.

Por momentos es tierna, a ratos entrañable, de golpe se convierte en misteriosa, al paso se hace tétrica. Pasas de la sana carcajada al terrible susto en segundos, dándole al film un agradable paso donde finalmente no te aburres ni un solo minuto. De no acordarte de la pasada E.T. no sabrías en inicio calificarla; a ratos infantil, a veces entrañable, las que más espeluznante.  Realmente es meritorio hacer dos veces lo mismo, y hacerlo de la única forma posible en que esto puede funcionar.

Para esta película existe una espléndida unión creativa; el anteriormente mencionado Spielberg para su producción(e indudable influencia), y la dirección técnica del propio film a cargo de J.J.Abrams(creador de afamada serie Perdidos). Imposible que algo pudiera salir mal. Además y por si fuera poco el guiño hacia la película E.T. este es total, dando el hilo conductivo, el protagonismo, a otra charpita de críos y a unos inconfundibles años ochenta y su sabor tan especial.

El sueño americano en estado puro, donde un pequeño pueblo de preciosas casas unifamiliares, creado en torno a un polo industrial, recibe una misteriosa visita merced a un accidente ferroviario. Hasta aquí, puedo contar. Por lo demás, buena música, militares cuadriculados e inconfundible material de “Guardia Nacional” con reliquias preciosas como los jeeps “coreanos” y tanques M-47. Realmente una película muy cuidada en todos los aspectos. Aunque no sea la tónica de este blog en lo referente al cine, absolutamente recomendada Super 8, un soplo de aire viejo que refresca las cansinas y aburridas carteleras.

Un Saludo.

 

Insidious

Publicado: 19 junio, 2011 en El Cine...

Dice el Diccionario de la RAE:

Insidia: Palabras o acción que envuelven una mala intención.

Realmente no puede ser más exacta la definición que hace el diccionario de la Real Academia a la película Insidious. Llevaba tiempo sin comentar ninguna película, creo que desde El Retrato de Dorian Gray– que por cierto me gustó y mucho- no había acudido a una sala de cine por falta de reclamo e interés, pero las malísimas sensaciones que me ha dejado Insidious obligan a escribir esta entrada de post.

Yo mismo me dejé seducir. Ver su trailer y recordar recientes películas del género de terror como La Maldición o la propia La Señal fue todo. Realmente me pareció atractivo, y sumado a una crítica, que pasada la película puedo considerar o bien interesada o delirante, decidí acercarme al cine para pasar un buen rato de terror. Y he aquí lo que le faltó a la película en todo momento; terror.

Al poco de empezar, te das cuenta de que la película es de tres pesetillas, pero esto no es óbice de una mala película, al menos en otros casos no ha sido así. Cuando crees que vas a empezar con los sustos de pasillo, de traspuertas, de espejos… Nada de nada, solo discurrir de tiempo en una historia que por aburrimiento te acaba por incomodar en la butaca.

Atónitos como yo, se encontraban el resto de la sala, y realmente por una vez puedo decir que de unas cuarenta personas que la visionábamos, la sintonía era perfecta. Nadie entendía porque la película no daba nada de miedo. Diez, quince, veinte, media hora, y ni un susto, ni nada que se le pareciera. Tras ese plazo de cortesía el cuchicheo comenzó.

Novio a novia, pareja a parejo, amigos, compañeros sentimentales, como en la fábula del Rey Desnudo, comenzaron inocentemente a preguntar al más versado de su grupo de si ellos se estaban perdiendo algo, de sino captaban alguna extraña fórmula de terror psicológico. No hijo no, vulgarmente nos han timado, era la respuesta estándar.

En el desarrollo del supuesto horror, el troncho de la película, ya no pude más y musitaba irónicamente. Gracias a dios lo que hubiera sido un vacio día de cine, se convirtió en un festival del humor, pues donde debía haber existido encogimiento y grito, había destornillamiento y carcajada. Más aún, suerte tuve de contar con una vecina de butaca avispada que a mis comentarios despectivos, respondía, y vaya como lo hacía.

Ella y su novio, tan atónitos como yo, al empezar el festival, entraron al trapo perfectamente. Más ella que él, pues era un poco sosaino, la chica compendrió que había que amortizar la entrada como fuera, y respondía bien a las gracietas, chascarrillos y demás chominadas que se me iban ocurriendo para llenar el espacio vacio de la comedia maldita.

En fin, un comportamiento absolutamente insidioso. Recomiendo que nadie vea esta película, vea lo que vea en el trailer. Malísima, sin sentido. Absolutamente nada.

Un Saludo.

El Retrato de Dorian Gray

Publicado: 1 julio, 2010 en El Cine...

Alejado de las salas de cine a golpe de mala cartelera, las cuales visito de forma anecdótica muy de vez en cuando, una tarde de esta semana me acerqué a ellos de nuevo con bastante desgana. Solo un tamaño aburrimiento, hizo posible el milagro, y armándome de valor decidí asomarme de nuevo. Como esperaba tras mis últimas visitas, lamentable fue el espectáculo de ver que en toda la cartelera, nada, pero absolutamente nada, llamaba mí atención. Así pues y con el estómago hecho a ver algo de cine, decidí optar por lo único que al menos sobresalía de la mediocridad: El Retrato de Dorian Gray.

Tan mal de creación esta la actual industria del celuloide, que tiene que revolver una y otra vez los éxitos de siempre. En el caso de El Retrato de Dorian Gray, es la enésima puesta en escena, y no son pocas las veces que ha sido llevado al cine el gran éxito de Oscar Wilde. Se puede decir que era innecesario pues el “remake” estaba ya muy manido, pero contra mí opinión, por una vez esta versión era de lo más necesaria. Ninguna de las numerosas puestas de escena que yo hubiera visto, llegaba a plasmar la intensa oscuridad y dramatismo que en el libro se llegan a sentir de forma angustiosa.

Es el Retrato de Dorian Gray un libro tenebrista, uno de los últimos hijos de la literatura gótica, terrorífica del XIX, que tanta aceptación tuvo en su momento y mayor seducción produce aún en numerosos adictos de hoy día. Suele ser de cumplida lectura para cualquier devorador de libros, desde muy pronto, bien temprano. Es un libro propio para ser leído en la adolescencia, donde el tema narrado y su mágico desarrollo, se adapta perfectamente. Oscar Wilde acostumbrado a moralistas narraciones, encumbra su método en este libro, donde amalgama retazos de su propia existencia, francamente inmoral, con el objeto vital de toda su escritura, bastante aleccionadora.

Contar una historia hedonista de la belleza temporal, plasmada en un precioso retrato, con la decadencia sublime de la inocencia y la consiguiente corrupción física y espiritual al que el alma de cada individuo puede someterse, es desde luego un tema muy atractivo. Casi traspasando la mera literatura, el libro es una lección, una parábola moralista, un enfrentamiento ejemplar del bien y del mal. Así Dorian Gray esta siempre fresco, pues lo que allí plasmó Wilde a finales del siglo XIX, es el pan nuestro de cada día a fecha de hoy.

Era necesaria la nueva versión puesta en escena por Oliver Parker, acostumbrado ya al mundo de Wilde al que ya ha trabajado en más de una ocasión. Al ver la nueva versión, quedé sobrecogido al ser para mí la más cercana a lo que se puede sentir al leer el libro. Es oscurísima y sufrida, e incluso el devaneo infernal y lascivo de nuestro protagonista, se hace de una forma sosegada, sin estridencias que hicieran del producto una pseudo-película pornográfica. Nada hay en la película que reinterprete lo ya perfectamente cerrado en su dia por Wilde. Únicamente se dedica a plasmar con ajustada exactitud lo que una película debe dar de sí.

Ben Barnes encarna al protagonista Dorian, que inocente viene al Londres victoriano, donde se abre para él, un remarcado debate entre el bien y el mal, y donde la tentación, el diablo, corresponde a Lord Henry Wotton, que introduce al joven recién llegado la ponzoña del hedonismo, del tempus fugit, carpe diem. Su gran belleza, hace que un pintor, Basil, amigo del tentador y farsante Wotton, plasme en un retrato maravilloso la esencia fabulosa del muchacho. Dorian en el principio de su decadencia, en una especie de pacto diabólico, intercambia los papeles de la realidad y el cuadro, haciendo que lo que él externamente no padezca, si se vea reflejado en el retrato.

Así el siempre se muestra maravilloso, joven, vital…. Pero la consecuencia queda marcada en el otrora bellísimo retrato. La analogía entre el cuadro y el alma de Dorian, está servida. A mayor es el derrame inmoral del joven, mayores son los espantos del cuadro. Tal es la depravación reflejada en el retrato, por las maldades de Dorian, que este se decide a esconderlo, metáfora de la mascarada en que vivimos apropiadamente los seres humanos. Allí en el desván a oscuras, vive el otro Dorian, el verdadero Dorian, sucio, pecador y francamente vacio, mientras que él mismo va convirtiéndose en una bella vaina dentro de sí mismo…

El Retrato de Dorian Gray me ha gustado muchísimo. Reabrir el interesante debate que nos expuso Wilde de una forma tan tenebrosa a la vez que rejuvenecida, ha hecho un gran favor a la entristecida y bobalicona cartelera, además de hacerme salir del cine con una agradable sensación de haber asistido a algo muy por encima de la superficialidad dominante en el cine de hoy día. Aunque sea mediante un producto manido, merece la pena pasar por el cine y dejarse recorrer por el escalofrío de los dos Dorian Gray, empatizar con él, odiarlo, compadecerlo, odiarse, compadecerse…..

Un Saludo.

Gran Torino

Publicado: 9 marzo, 2009 en El Cine...
Mezcolanza de sensaciones me recorren al querer dejar una opinión sobre Gran Torino. Este film, en el que su director y actor principal, Clint Eastwood, anuncia su última aparición como actor, me ha dejado un sabor agridulce. De haber sido como en otras retiradas de figuras del celuloide, un papel ofrecido casi caritativamente, habría sido vista por mí más cariñosamente, pero me sorprende el hecho de que Eastwood director y hacedor único, nos haya despedido de sí mismo de esta manera.
 
Gran Torino es una película que pretende cubrir demasiados frentes, para el desarrollo que finalmente consigue. Toca asuntos de rabiosa actualidad como puedan ser los tópicos del racismo, las batallas generacionales, el choque de la multiculturalidad, la moderna familia, y un largo etcétera, pero comprimidos en un cuerpo de vetusto Harry el Sucio. Clint Eastwood se interpreta a sí mismo en un canto del cisne, donde los yonkis, hippies y delincuentes habituales de los 70 y 80, son sustituidos por la actualización del presente. Ahora es un jubilado Harry, Walt Kowalski, que sobrevive a su soledad tras la muerte de su esposa, creando una utopía minimalista a su alrededor cargada de añoranzas. Su casa es la del perfecto americano, donde acompañado de su bandera patriótica y de su mascota perruna, gasta sus últimas horas tomando cervezas y gruñendo a todo aquello que escapa a su mentalidad arcaica de supervivencia. Su barrio, otrora de comunes a él, ha sufrido la "invasión" de la multiculturalidad y por ende lo que ello conlleva; orientales, sudamericanos y negros… Por si fuera poco para acentuar su "numantismo", su familia parece de los monster, cargados de superficialidad, materialismo y falta de valores.
 
Walt Kowalski esta absolutamente solo en un mundo de cristal como en la canción que nos llevo a "eurovisión" en 1984, pensando que aquél mundo retornará o al menos debería ser así. Tanta amargura hacen recordar en el un cierto regusto a la "bella y la bestia", pues como ogro obligado de la historia, solmente un corazón noble conseguirá ablandarlo poco a poco para recordarnos que en definitiva es un humano y lo mejor, un buen tipo. Como no el papel redentor recae en una adolescente chica oriental, Sue, que poco a poco irá pelando la cebolla del corazón del gruñón, por la casual intervención del hermano de esta sobre el icono que da título a la película; el Gran Torino que guarda en su garage. Así este ser inamovible comprenderá que el aislamiento es la peor opción de todo ser humano, sociales por naturaleza, y que justo sus acciones sino sirvan para retornar el mundo a lo que más le acomode, si pueden ayudar a hacerlo más llevadero. Quizás esta parte es la pretensión que llega más lejos en el metraje dentro de la maraña aprisionada de una película que demasiado quiso y que en poco quedó.
 
De las actuaciones en sí, que decir; Clint Eastwood en su papel, pero más viejo, viejísimo diría yo.  El resto del reparto digno de olvidar. Sin ser Clint un as de la interpretación, parece mentira el rodearse de actores inferiores, tan inferiores, más aún cuando el se interpretaba a sí mismo una vez más. El casting parecía una escuela de jóvenes actores sin mucho futuro. Solamente las estelares apariciones del peluquero, hacían pensar que era una película interpretada de verdad. Este matiz se nota y mucho a lo largo de la película, haciendo que por momentos la fría e inexpresiva cara del protagonista sea la única salvación de la película. Llegado este descubrimiento y viendo que la película ha tomado demasiado vuelo para tan poca ala, deseas durante cada minuto que Walt Kowalski la emprenda a tortas y tiros cuanto antes para salir del sopor que te causa tanta moralina, aunque sea desde una silla de ruedas. Te aburres, y lo malo es que una mente en ese estado empieza a sumar; es Harry y no lo disimula, ese cochazo en el garage…. A ver, a ver…
 
Gran Torino es en cierto modo desilusionante, si bien parece no es, esa es la esencia de la película. Al finalizar la proyección, pensaba incluso que hubiera sido mejor, si responder a las expectativas o el resultado visionado. No sabía que contestarme, pues cualquier respuesta desfavorecía a su creador y lamentablemente siento debilidad por él aún conociendo la controversia que suscita; o lo amas o lo odias, y yo debo ser de quien lo ama. Es triste ver como en su último papel ha querido apartarse de la imagen de lo que conocemos, haciendo lo que esperábamos camuflado bajo mensajes y finales inesperados…. Bueno volveré a ver Million Dollar Baby o los Puentes de Madison para congraciarme de nuevo con él…
 
Un Saludo.

Ultimátum a la Tierra

Publicado: 22 diciembre, 2008 en El Cine...
Que decir de esta película. Como en otras ocasiones el trailer era prometedor, me llamó la atenciójn,  más si cabe al saber que era un "remake" de la película que lleva el mismo nombre pero manufacturada en 1951 y de Robert Wise. Pensé que una actualización, un lavado de cara, podría incluso venirle hasta bien, más aún en esta época descargada de buenas ideas y que tanto necesita de reflejarse en el espejo del pasado. Pensar y creer, dos acciones íntimas y siempre tan alejadas de la realidad.
 
De la original, la trama argumental práctimente no sufre modificación. Extraterrestre con engendro que viene a avisarnos de que o cambiamos, o nos cambia a base de exterminación global. Si bien en aquellos años corriendo la década de los cincuenta, nuestra carrera armamentística era el motivo del cabreo del visitante, ahora parece ser que el director(Scott Derrickson) es de los que se apunta a caballo ganador. Ya que no parece haber hoces y martillos amenazantes, ni hay muchas ganas de abrir debates sobre el islam, ahora la amenaza es "Al Goriana". El visitante esta decepcionado de que nos estemos cargando el planeta Tierra. Cuando ví lo poco original que no por ello alejado de la actualidad dominante, del run run mediático, me acordé de otro gran chasco de mis retinas; "El incidente(Night Shyamalan).
 
Cuando a dia de hoy, hay poco que decir, que menos que acojonar y hacer sentir mal al espectador. Otra más de congoja ambiental. Llego a pensar que con lo que recauda Al Gore en sus dudosas conferencias medioambientales, financia a una cohorte de creadores y guionistas, como si de marxista se tratara, para generar la "necesaria conciencia colectiva". En la versión anterior también asqueaba la "rabiosa actualidad" oportunista, pero se le podía perdonar pues en 1951 cualquier cosa golpeaba la conciencia de los ciudadanos. Ahora desde luego no. El público, le guste o no, a esta selección de creadores de opinión, ya no se acojona tan facilmente y espera un hilo argumental mejor tejido para poder sentir algo que le haga salir del cine recordando vagamente lo que ha visto. Desde luego se hace increible que el que viene a avisarnos tenga que liar para el efecto, tamaño desaguisado…
 
Civilización superior que viene para comunicarse pacíficamente con los líderes mundiales, pero que el método de comunicación elegido es acojonar a todo bicho viviente mediante bolas de dudosa procedencia y robots cuando menos desafiantes. Normal que te disparen Klatuu(nombre del benefactor alienígena). Tanta superioridad tecnológica y no son para mandar un Fax indicando que se encuentran de camino y el propósito de la visita. Como digo, en 1950 podía tragar, pero hoy dia la verdad se queda desnudo el argumento. ¿Realmente tan difícil era hacer algo parecido a Indepence Day, donde se les ve venir desde el primer minuto? Evidentemente si, pués entonces no habría moralina ni nadie saldría del cine con la intención de poner bombillas de bajo consumo al llegar a casa…
 
Este hecho "adoctrinador y pedagógico",  lastra toda la película pues incluso en el desarrollo de la misma, se hace cansino el mensaje y por momentos se llega a desear enardecidamente que se "arme el belén" de una vez. Al menos para darle vida a tanta verborrea mística y mortandad visual. Keanu Reeves, Klaatu, actúa bien, pues este muchacho con ponerse serio, ya tiene aspecto de ser profético y andrógino, lo necesario para el empeño. Jennifer Connelly totalmente irrelevante, podría haber pasado la pelícual sin ella totalmente, pues solo cubre la "cuota" de feminidad que los créditos necesitan para hacer entrar en la sala a las novias, esposas y señoritas despistadas. No es Klaatu un "latin lover", así que de amoríos nada de nada, el tío viene a lo que viene. La aparición de Khaty Bates en su papel de eslabón del escondido presidente de los Estados Unidos, de lo mejorcito, al menos trasmite algo y sus frases son ciertamente lapidatorias, al menos te la puedes creer. El resto del reparto poco que decir.
 
La parte de renovación en un "remake", le toca siempre a los efectos especiales, pues es en definitiva la cohartada o justificación de su nueva puesta en escena. En el caso que nos ocupa, nada que pueda sorprender. De hecho diría que escasos, pues nuevamente el "trailer" comercial llama engaño y piensas que la devastación hará al menos merecer la pena soportar tanto "forraje" argumental, pero nada de nada. Los "avanzados y más civilizados" resulta que lían la de dios, para en un pis pas poner fin a algo así por el simple hecho de que parece que no nos habían estudiado bien en toda nuestra "esencia"…. ¡Diós que estamos en el siglo XXI, que ya no picamos en la guerra de los mundos! Todo lo que hay que ver, en el último tercio de la película y en dosis pequeñas. Me recordó mucho a Titanic donde debido al tamaño del metraje, llegué a rezar por que se toparan con el cubito de una vez, pero al menos allí te entretenían con el romance trágico.
 
En definitiva una película digna de olvidar. No recomendaré tampoco revisar la versión original pues los años le han pasado por encima y tampoco tenía mucho contenido en su momento. A esperar otro estreno toca.
 
Un Saludo.

Cold Mountain

Publicado: 28 septiembre, 2007 en El Cine...
Anuncia Antena 3 que va a poner en breves fechas las película Cold Mountain, y viendo el anuncio se me vino a la cabeza. De hecho me dió el pretexto perfecto para poder hablar de ella pues quise hacerlo en su dia al salir del cine, ya que me pareció una película excelente, preciosa y bien hecha. De hecho, despues de Cold Mountain pocas películas más me han llamado la atención….  Para mí hay un antes y un después tras Cold Mountain.
 
Decidirme a ir a ver la película fue bastanta fácil, pues me considero de los fervientes admiradores del prototipo de belleza de Nicole Kidman, esa belleza fría, de aspecto altanero y con mirada impertubable, que todo hombre que se precie como tal desearía sufrir en sus carnes, fueran las que fueran las consecuencias futuras… Siempre fantaseo teniendo una utópica relacción con ella en la que a toda lógica me destrozaría completamente, pero aún así al ser visitado por mis amigos caritativamente en mi perturbación y con la vida totalmente destrozada, yo gritaría; ¡¡¡¡¡Si lo volvería a hacer, dejarme en paz!!!! Lo reconozco la tengo casi convertida en un mito, no lo puedo evitar. Dicho esto el lector se puede explicar la sonrisa maliciosa con la que accedí a los pasillos previos a la sala de cine. Tenía ya la película ese plus de ventaja sobre otras(ojalá encontrara una diva así en el cine español que me hiciera verlo desde otro prisma… Va a ser que no) que tambien pudieran ser prometedoras, pero desde luego atrás actriz fabulosa, el argumento y el planteamiento también me atraían sobrenaturalmente. Reconozco que el cine del oeste se puso cansino durante algunas décadas, pero llegados los 80 desapareció casi totalmente y con los bodrios que me habré tragado de pim, pam, pum, también en el fondo hechaba de menos este género que como a muchos de los que puedan leer este comentario, nos crió en nuestros mediodias de los fines de semana. Un Western y con ella, Nicole, eran argumentos de peso. Me senté esperanzado en la butaca. El elenco que acompaña a mí diva, tampoco es de desdeñar con Jude Law y Reneé Zellweger como cabecera de un buen plantel. Así todo perfecto comenzó la película…
 
Mucho más allá de cuanto podía imaginar antes de acceder a la sala se abrió ante mis ojos. Era una película tecnicamente perfecta, donde cada momento, cada imagen, cada situación se desenvolvían como por arte de magia. Todo era una magnifica preciosidad, pero sin cansar, drama este de las peliculas consideradas de "preciosistas". El paisaje era maravilloso, la luz perfecta, el desarrollo rápido, realmente una producción muy cuidada en su aspecto más estético. Una maravilla. Todo sobre ruedas en la parte más visual, la trama desde luego tampoco le iba a la zaga, era maravillosa también, pues no solo era una historia para hacer una película, sino tambien una exelelencia para empezar a pensar en muchísimas cosas. Toda la trama se basa en un amor en estado puro. La verdad que esa definición me parece la más acertada. La hija de un reverendo(mi diva) recién llegado a Cold Mountain, se va enamorar inocentemente del "raro" del pueblo mediante un cambio de "disparos" dialécticos más inocente y puro aún, en la construcción de la parroquia de estos, que el pueblo les brinda a sus nuevos guias espirituales. Detrás todo se va sucediendo de manera rápida y culmina en el sello de ese amor por un solitario beso y una foto que poco antes de partir para la guerra de secesión americana, el raro le da a mí chica…  Ummmm, suerte de algunos, ya hubiera guerras así para tomarlas de pretextos, ¡Yo quiero una ya!….
 
En toda la película existe un nexo de unión entre ellos que es el amor, y tan fuerte es la sensación de este, que emanan Nicole Kidman y Jude Law, que no solo se llega a creer, sino a sentir. No se como lo hicieron o sí fué mi mitificación de la actriz, pero sentía esa fuerza que a ambos les movía a seguir vivos como una fuerza propia, algo íntimo. Sentía que lo que ambos representaban, el amor por encima de desdichas, dramas, problemas y dolores, era una sensación mía o cuando menos que compartía y comprendía con ellos en primera persona. Allí poco a poco debido a esa sensación de duplicidad, sentías lo bueno y lo malo de ambos personajes, haciéndose imposible en no sentir absolutamente nada o la indiferencia ante el desarrollo del metraje. Casi alcanzo un momento místico, pues al final sentía el frío, el olor del polvo, el dolor y la esperanza de un modo que no imaginaba que una pelicula pudiera conseguir en mí. La historia en su avanzar incluso me llevo a darme cuenta de que ambos eran dos faros con luz propia que aún no pudiendose ver debido a la tormenta, si sabían exactamente donde se encontraban en todo momento. De hecho todo aquello que en la película tiene un papel accesorio, falso o irreal, sufre un final nada agradecido… Es como si allí te dieras cuenta de que lo únicamente cierto, es lo que puede funcionar, lo demás, la propia vida y la historia lo borraba sin piedad.
 
Toda esa sensación no podía tener más que un final, era de pura lógica, y como tal sospechoso yo lo esperaba pacientemente, como el que conoce desde el primer minuto todo cuanto quiere saber. Aún así no me podía despegar ni un solo segundo de la pelicula, pues descargas así de sensaciones hacen que te importe poco como será el final. De hecho las malas películas suelen necesitar de este para que al salir digas; mereció la pena. Aquí ni el final se hacia necesario por evidente que este fuera ya que todo se había logrado mucho antes, desde el primer minuto. Sin duda alguna esta película consiguió lo que deben conseguir las buenas películas; no dejarte pensar en la sala, para tenerte "fantaseado" muchos dias despues… En definitiva una película excelente que recomiendo ver. Por supuesto no será lo mismo en la pantalla del televisor con esa luz que nos otorgamos en nuestros hogares, acogedora para vivir pero pésima para escaparnos…. El cine y buena compañia como siempre la mejor alternativa para esta película, desde luego no para comentarla sino para mirarse el uno al otro y sonreir y sufrir, los dos juntos… Aún así cuando sea pasada por la pequeña pantalla, allí estaré, como un "yonki" de sensaciones bellas deseando sentir lo que en su dia me hizo sentir tan preciosa película.
 
Una Felicitación para esta película, no todo lo que voy a escribir va a ser malo…..
 
Un Saludo.
 
 

La vida de los otros

Publicado: 9 junio, 2007 en El Cine...
Acabada de ver la película alemana tan aclamada, la vida de los otros, solo puedo decir que en mí causo cierta decepción. En sí el planteamiento de la película es atrayente, contándonos una realidad reciente de como era cierta faceta de los regímenes socialistas del otro lado del muro. El poder desmedido del estado sobre el individuo, y la capacidad de intromisión de este, para su supervivencia, parecían de por sí un gran argumento en el que hilar la película. Realmente es de aplaudir que este tema sea tocado de una vez, pues sobre dictaduras y tiranías de otro orden ideológico, tenemos videotecas completas, pero sobre un tema recientísimo como fue el telón de acero y sus acalladas víctimas más bien hay poquito.
 
No me explico porque será, pero con lo atrayente que debían ser los proyectos en este sentido, la verdad es que despierta poco interes entre nuestra clase productora y directora. Los pocos ejemplos que hay de hecho, casi siempre son llevados a cabo en los países que sufrieron en primera persona el zarpazo del comunismo. Quizás sea por la fascinación del mundo del cine hacia el "izquierdismo" e interpreten estos que criticar esta a todas luces sinrazón, pueda suponer dañar la magna imagen de la utopía. Como siempe la política se nos cuela hasta en el cine….
 
En el caso que me ocupa, la película va sobre la tan temida Stasi, o policía política de la alemania oriental y los métodos con los que controlaba a la sociedad. Recrea bien la atmósfera de terror contenido propia de estos países, donde cualquiera puede ser espiado por la más mínima vagatela, y lo peor que todos pueden ser un espía o un chivato. Unido a esto se deciden por vertebrarla en torno a un extraño triángulo amoroso que al poco comienza a ser grotesco, incomprensible. Hay esta el drama de esta película, bien planteada la trama histórica, se queda sin embargo sin el esqueleto de argumentos de peso.
 
Es como querer hacer un todo en uno, pelicula denuncia, aventura, amorosa, demasiado diría yo para tan poco. Unido al argumento un poco forzado, otro gran problema de la película es la lentitud. Quizás es provocada por la propia trama, pero en definitiva la película aburre. De no ser por la sensación dramática de verse uno mismo como protagonista del evento, dan ganas de levantarse de la sala y marcharse. Uno "masca" cada segundo, llegándose a perder detallitos por el hecho de estar más cansado que los propios espias de la Stasi en el desempeño de su oficio.
 
En definitiva, película que se agradece que exista, y que espero habrá el camino a otras similares, pero que realmente no es para tanto como me la habían vendido. Un tema como el tratado no necesita más que a propia crudeza del tema sin necesidad de forzarlo en tramas, simple cotidianeidad hubiera bastado. Good Bye Lenin en un tono casi humorístico, consigue mucho más que esta película a priori mucho más dramática. De hecho evidencia mucho más los métodos y las paranoias de estos tiempos y sus gentes, pero haciendo pasar un rato inolvidable.

Alatriste

Publicado: 5 junio, 2007 en El Cine...

Lo siento pero no me puedo reprimir. Tal que he podido salir del aturdimiento provocado por Díaz Yanes, y a duras penas abandonar el cine para llegar a mí casa, he agarrado mi ordenador y creo que más como necesidad de terapia, que por verdadero interés, a describir lo que todavía no se si es cierto que han visto mis ojos o he sufrido alguna extraña alucinación cultural.

Del cine español, tan malo, tan horroroso, espero siempre cualquier cosa, pero la verdad que esta vez han conseguido producir algo en mí más allá de la simple sensación de indiferencia. Esta vez, y es la primera vez que me pasa, fui al cine a divertirme y salí con una mezcolanza de sensaciones tan dispares, que abrazan tanto de la sensación de fraude a raudales, indignación, cachondeo, ridiculez, patetismo, vergüenza ajena, animosidad, ….. Para que seguir. En verdad la película da para incluso mucho más, es incalificable.

Algo me decía que no debía ir, a pesar de ser obra literaria de Arturo Pérez Reverte, la película era de cuño cinéfilo español, todo un riesgo desde luego, pero realmente me deje llevar por mis instintos y mi desorbitado gusto por el Siglo de Oro, sin ver las evidentes señales de alerta, precaución y peligro, que toda película española debe tener. Me decía a mi mismo para convencerme, anda si va del siglo XVII, con lo que a ti te gusta, y además la ya veterana “El Dorado” no te disgustó, hay de mí que tonto fui. Me aposenté en el butacón y nada más empezar, un escalofrío me recorrió la espalda. Los créditos ya me acongojaron, Telecinco y el Ministerio de Cultura andaban detrás, mal augurio.

Nada más comenzar, comprendí que había sido vilmente timado por el Marketing, vendida esta como superproducción, le faltaba en mucho calidad pictórica, se veía barata, inferior, vamos por que no decirlo, española como ella sola. Realmente eso lo esperaba ya de antemano, no me sorprendió ni lo más mínimo, solo leyendo por encima una entrevista al protagonista, a Alatriste, Viggo Mortensen, ya dejaba entrever que en Hollywood con lo allí presupuestado y gastado a bombo y platillo, no tenían ni para pipas… Así que la verdad, que no esperaba ninguna entelequia. Es humildísima.

Después de unos pocos planos, comprendí que a falta de los medios que otorga el factor pecuniario, buenos efectos especiales, extras a mansalva, buenas “coreografías” de espada, esta película no sería una jamás de acción, sino algo más farragoso e intragable, algo escénico. La película esta falta de todo medio que la soporte como para ser considerada de acción, y con lo cual un personaje como Alatriste, se queda absolutamente en nada. Nuestro “Dártagnan” de andar por casa, solo puede alcanzar a representar algo creando una atmósfera más propia del Museo del Prado que de una película. Cada plano, cada transición es como una postalita de este museo, un pasillito donde vemos cuadrito a cuadrito. Si al principio esta visita virtual te parece simpática, al cabo de tres repeticiones se hace cansino hasta llegar a ser insufrible.

Dicho esto, en esta persecutoria mania de hacer de la película un precioso catálogo pictórico, hasta los personajes son puro cuadro. Podría decirse que esto es un punto a favor, y si me obligaran so pena de muerte a tener que decir algo bueno de la película, pues sí, Felipe IV es clavado, el Conde-Duque también, Quevedo impresionante, y Alatriste responde al cliché que pudieramos tener, felicidades a maquillaje, peluquerías, desempolvado de vestimentas, y otras labores de atrezzo. Eso sí, como en España no hay pena de muerte, aparte del parecido físico logrado, nada más. Por Dios, ¿como se puede hacer una película donde los actores imitan el gesto de los cuadros? Que ridiculez, parecía cine español de los 50. Las actuaciones son pavorosas, sobreactuadas, parecia un teatrillo barato, casi circense, con actores desencajados tratando de representar las inermes imágenes de los cuadros. ¡Cuanto trabajo le hubieran ahorrado estos payasos al pintor Velazquez, cualquier pose era un excelente retrato!

Por partes, el protagonista, Viggo Mortensen, haber si nos dice sus emolumentos por prestarse a hacer algo así, estaba lastimoso. Elegido por su físico, además como no del empujón de su cartel tras su excelente actuación en el Señor de los Anillos, daba un aspecto cercano al personaje, no lo niego eso sí, hasta que o bien habría la boca o simplemente actuaba. Su recortado español “cantaba” por peteneras danesas en cada frase, cada palabra, dándole al valeroso capitán Alatriste en vez de un carácter pendenciero, como le correspondería, un Alatristísimo y destartalado aspecto de borrachín incompetente antítesis de todo heroico protagonista. Durante la película tanto era la cosa, que llegué a pensar que no era problema lingüístico el de Viggo, sino que realmente estuvo toda la película alcoholizado. Digno de olvidar. Con el resto de actores podría seguir uno a uno, pero no, ya aclararé más adelante algo sobre ellos. De momento solo decir que la cohorte habitual de titiriteros del cine español, los malos actores del pesebre del ministerio de cultura, sin faltar ni uno al presente.

Pasando a la trama, es cierto que normalmente las conversiones de cualquier obra literaria a cine, conllevan un coste elevado en credibilidad, sobre todo para aquel que ha leído la obra impresa. De este mal muy común no se libra evidentemente Alatriste, así que si se va a verla, jamás decir que se ha leido ni una línea, pues en el batiburrillo que Díaz Yanes ha organizado, que sin pudor se atreve a titularse, escrita y dirigida por…, a base de “flashazos” inconexos, sin sentido aparente, destramados, con seguridad van a llover las preguntas, haciendo el tedioso rato de cine como un plomo. En el cine las pobrecitas e incautas parejas asistentes, se miraban entre sí tratando de darse un explicación lógica de lo que se sucedía sin perder el juicio. Gracias a dios no pude ver a familias con infantes, eso hubiera complicado la cosa y a buen seguro, las consecuencias hubieran sido incalculables.

Aquí era una conversión de las más impresentables que yo haya podido ver. Cogidos los elementos de la ya extensa literatura de Alatriste y mezclados sin sentido, haciendo imposible tanto el desarrollo de una película como incluso la participación de los actores. Aparte del capitán, protagonista, del que te puedes enterar de algo, los teóricos secundarios realmente lo son, por no decir terciarios, pues en esta película no aportan nada más que embrollo. Se suceden las acciones de estos, sin aportar nada de nada a la trama, y la mayoría de sus participaciones sin haber leído los libros, no serán explicables. Amigos que no sabes si lo son, enemigos que parecen amigos, …. A leer si te atreves a ir al cine, de lo contrario disfruta de los cuadros y nada más.

Hasta este momento todo era un digno producto de la basura de cine que hacemos aquí, no me llegaba ni siquiera a defraudar, pero Díaz Yanes pensó en pasar a la historia del cine patrio con una “gran batalla” en su “superproducción“, ¡que pretensión, dios mío! Nada más y nada menos que la Batalla de Rocroi…. Esta batalla fue el principio del fin del poderío militar español, un choque tremebundo en donde nuestras tropas fueron aniquiladas por las francesas, vamos una batalla decisiva en el desarrollo de la historia. Cual no sería mí sorpresa, al ver el rotulo que me devolvía de nuevo a la realidad, “después de ocho horas de combate”… Sí como lo oyen, la representación de una batalla memorable que comienza con una indicación que nos vuelve a recordar lo cutres que somos para hacer estas cosas. A falta de grandes formaciones de extras, caballerías rodando y cañones por doquier, la vista impresionante de ambos ejércitos contendientes, nos dan una batalla en su conclusión final, que penita pensará el señor director que somos tontos. No se como, me comenzó una risita floja pero insistente y conforme la batalla se desarrollaba, lejos de conmoverme, impresionarme, o hacerme sentir mal, acabe descojonándome a mandíbula batiente, gran trabajo señor Díaz Yanes, de comedia vamos.

Cuando todo estaba perdido para nuestras valerosas tropas, entonces ya no pude más; para lograr la atmósfera requerida para tan solemne desenlace, apareció la sintonía musical. Nada de encargos a John Williams ni similares, por supuesto, La Madrugá…. Sí esa preciosa marcha procesional de la Semana Santa que tanto gusta escuchar a la vista de hermosos pasos. Flipaba en colores tras los sones procesionales, todo se derrumbaba, y solo faltaba ver al valeroso capitán Alatriste mecido al son de Campanilleros. Todo era patético, las caras de los españoles de risa, parecía que estuvieran de puro cachondeo(sensación que alcanzó su climax al ver en parihuela al comisario Paco haciendo de maestre de campo, diciéndole casi riéndose a nuestro valeroso capitán algo que sonaba a “la cosa esta muy mala”), tras ocho horas de ardua y costosa batalla, el plano general solo me dejaba ver el campo impoluto, y la friolera de seis o siete muertos entre nuestro querido “Tercio Viejo”, impresionante batalla sí señor.

Díaz Yanes se podía haber estado quieto, o haber hecho algún panfleto más directo. El mismo día que leía el “MEA CULPA” de Viggo Mortenssen, también ojeé una entrevista a el mismo. Decía que para el, la guerra de Flandes era como la de Vietnam, perdida de antemano… Tambien decía que eso quiso expresar, pero que sin que se notara mucho… pero que pretencioso. Usted es un frívolo, miré si quería dañar al Yanki, pues hágalo directamente, pero no se meta a historiador para hacer tamaña porquería. Ríase de su historia cinematográfica, pero no lo haga de la historia de España tan alegremente y de esta manera. Cualquier director trata los asuntos históricos de otra manera, si la película en sí es pavorosamente mala, la batalla final es casi denunciable, que fraude a pequeña escala. La escena de Alatriste entrando a matar al estilo torero resume todo cuanto he dicho, esta pelicula es vergonzosa, de risa y humillante. Sea riguroso consigo mismo y no vuelva a hacer cine, nosotros también lo seremos y no volveremos a ver cine español. Gracias señor Díaz Yanes.