Archivos de la categoría ‘Las cosas del Bicentenario’

Breve historia de España en el siglo XX para niños, cortos, y parcos de reflejos..

Érase dos niños que vivían en la misma calle. Cada vez que bajaban a jugar se peleaban. ¡¡República!!…¡¡Monarquía!!… ¡¡Idiota!!…¡¡Tú más!! …¡¡Llevo razón!!…¡¡La llevo yo!!… Así día tras día. Un día la discusión se les fue de las manos y la emprendieron a bofetadas terribles… ¡¡Plas, Plos, Bum, Bam, y todas las onomatopeyas posibles!!

En estas que apareció un papá, les soltó tremendo guantazo y les dijo… Ya no jugáis más, no podéis estar juntos. ¡¡A estudiar y trabajar, y punto, he dicho!!

dos-ninos-juegan-al-caer-la-tarde-en-Africa

¿Saben por qué de niño jugamos con tanta facilidad? Pues no estamos llenos de prejuicios ni de superioridad moral. Simplemente generamos el espacio necesario para que todos puedan expresarse lo más libremente posible… De ahí que los humanos seamos demócratas por genética. Un niño que impone, exige, violenta… Acaba jugando sólo… Tenemos tanto que aprender de los niños…

Pasó mucho tiempo hasta que el papá severo e intransigente se marchó, y entonces los niños se atrevieron a bajar a la calle. Se dijeron, venga, y no nos peleamos más, ni República ni Monarquía, ni para ti, ni para mi…. Una Monarquía constitucional parlamentaria…. ¡¡A eso jugaremos!!!! Se abrazaron y sonrieron…

Pasado cierto tiempo, no mucho, uno de los niños dijo… Bah, esto es un rollo, yo quiero jugar a República…. A lo que el otro réplico, ¿Pero no habíamos llegado al acuerdo de jugar a lo mismo? Bah, a mi me aburre ya… Entonces, gritó…¡¡República!!.. y el otro replicó.. ¡¡Monarquía!! ……¡¡Idiota!!… ¡¡Tú más!!… ¡¡Llevo razón!!…¡¡La llevo yo!!….

Y dejaron de jugar al juego de entenderse y quererse…

Anuncios

Chicos, ¿de qué coño vais? Resulta que os han educado en la igualdad y resulta que seguís en viviendo en el mismo vicio luctuoso que las generaciones pretéritas? Sigo leyendo o escuchando crueles historias con criminal final, y me preocupa. ¿De que vais?

maltrato

El asunto del maltrato es gravísimo. Tras múltiples campañas, los terribles resultados no aminoran. Creo que esta imagen resume perfectamente, que tras el drama, existe un terrible subyacente que hay que denunciar. El amor no puede aceptar el daño. JAMÁS y en FORMA ALGUNA. Nadie se engañe; amar y odiar, solo conduce a la violencia más extrema. Hay que saber abandonar. Hasta por amor.

Parece que no os enteráis todavía como funciona esto. A las mujeres no se les insulta, no se les pega, no se las martiriza. O se las quiere, o abandónalas sin más. No dudes en salir corriendo si albergas el menor sentimiento diferente a un amor tan ciego y despiadado, que no seas capaz de respirar. No dudes. El amor no acepta la escala del gris, y si no te sientes en blanco, no nos obsequies con tu color más negro. Si por cualquier razón, en tu alma anida la tibieza, no te quedes a investigarte como ha podido ser… Podrías encontrarte en la prisión de los débiles, pues sí, maltratar a una mujer, sólo es propio de la vileza de la debilidad. No la culpes a ella de que hayas entrado en la tierra de nadie, que tu corazón se haya podrido, y nos quieras expresar, que es posible amar, a la par que odiar.

O amas u odias, las dos cosas, no son posibles…

No te escudes en su comportamiento, pues ella, aunque te pese, no es tuya. Es suya. No me vengas a contar lo que te hizo o dejo de hacer, puesto que tu te quedaste. Abandónala. No se puede amar a quién se odia, del mismo modo, que no se odia a quién se ama. ¿No te enteras todavía? Tú creías, tu pensabas. Ella dijo, ella hizo… No te engañes, si no puedes quererla, no la quieras, pero no la pegues ni la maltrates. ¿No es quizás que la odias por ser tan cobarde y tan poca persona, tú, que no pudiste abandonarla aún sabiendo que ya no la querías? Malnacido no les hagas daño, tú eres quién ha firmado con el diablo. La pareja es cosa de dos, y tiene por contraparte al amor. Tú eres quién lo convirtió en un luctuoso y vergonzoso trío, donde conviven por igual, el amor, el odio y el desamor… Maltratador por debilidad y cobardía… ¿No te enteras todavía?

Un Saludo

28 días…. Despues

Publicado: 3 julio, 2013 en Las cosas del Bicentenario

No existe opción. No te plantees nada más que no sea correr, huir, esconderte. No puedes hacer como que nada haya ocurrido. Puedes maldecir, pensar que hicimos mal, decirte que ya lo sabías, pero, nunca dejes de correr. Lo único que sé realmente, es lo que vi el día en que volví a la vida. Nada era igual, todo había cambiado. Desperté de la nada y nada se mantuvo igual. Recordaba la sonrisa amable de la gente, pero ya era nada más que un recuerdo de 28 días atrás…

John Murphy, in the house in a heartbeat. uno de mis apocalipsis musicales favoritos…

No se como empezar. Unos dicen que apareció de la nada. Otros que los contagiaron sin saberlo. Todo son rumores. Lo cierto es que aquello que comenzó a suceder existe, es real. De repente la gente civilizada e inteligente caían presos de extraños brotes de locura. Su inteligencia se minimizaba y pasaban a ser dominados por el instinto y la agresividad. Las primeras y principales víctimas fueron las mujeres. Fueras donde fueras, de repente, alguien otrora normal comenzaba a demostrar los síntomas. Los pocos no infectados que voy encontrando lo llaman “twerking, gangsta style, etcétera…”. Dicen creer como se expandió tan rápidamente. Su contagio era viral mediante…. Internet. Sí, usted que lee este mensaje desesperado no dará crédito, pero así es.

Lo biológico y lo virtual mezclados en el mismo mundo. Sea cierto o no, mediante una “campaña viral” tras otra, al final parece que la sociedad se contagió de estupidez, instinto. Partía de las clases más bajas, pero afectaba finalmente a todo el mundo. De las mujeres se contagió a sus hombres. Allí donde estas se encontraban, la expansión era veloz. Campus universitarios, locales de ocio, playas… Realmente pienso que todavía los que no estamos contagiados, tan solo, aquellos que nos manteníamos efectivamente aislados. Si los ves corre, ya nada de lo que fueron son. Da igual lo que un día creíste. Tan sólo una vaina corporal que mueve sin control su cuerpo, ríen descontrolados, y por supuesto, tratarán de contagiarte…

Es doloroso ver como toda una sociedad ha decidido dejarse llevar por la “infección”. Ya nadie recuerda a Aristóteles…. Ahora la civilización aspira a mover el culo a ritmo frenético, carne, carne, carne…

Siempre creímos que la sociedad estaba asegurada. A diferencia de otras épocas, nuestro nivel de civilización parecía garantizar que algo así jamás podría suceder. Vivíamos en la apacible creencia de que con nuestro avance cultural, las amenazas se minimizarían. Todo apuntaba a que jamás volveríamos a las cavernas. ¡¡Que idiotas hemos sido al perder todo ese capital de un modo tan fácil!! Ahora 28 días después, todo se ha perdido…

Un Saludo.

IN MEMORIAM

11m

La crueldad de la mayoría de la gente es carencia de la imaginación, su brutalidad es ignorancia.

Kurt Tucholsky

Por primera vez creo que al escribir algo, me estoy complicando sobremanera la vida. Y mira que escribí de cosas, dije tonterías, y defendí lo inasumible. Realmente hay dias que no me pesa relajarme, sin dejar títere con cabeza. Ahora el caso es que decidí dedicar unas lineas a algo que la masa femenina le ha brindado su favor. Sin duda creo, que con la “Iglesia he topado”. Hablaré de Cincuentas sombras de Grey… Como diría el castizo, ¡¡Haya suerte!!

Decir Cincuentas sombras  de Grey, es decir mucho. No me refiero al evidente éxito de ventas de la saga de libros, ni mucho a la consiguiente retahíla de películas que vendrán. Ese fenómeno ya es conocido. Crepúsculo -otra saga memorable en los anales de nueva Ocio-feminidad marcó la pauta de lo que habría de ser el merchandising moderno en referente al mercado actual de productos díganse del “corazón”. Como tal, ámbos productos agotaron/an las muchísimas posibilidades que ofrecían, aún cuando sus derivados llegaron a parecer cosa para siempre inacabable. Una vez más el mercado nos dá lección de que todo es mucho más efímero, que la simple percepción de una chica extasiada por el furor momentaneo del romance. Aquellas que “amaran” la rocambolesca historia de amor del vampiro y la adolescente, ya estarán en fase de olvidar, por supuesto ayudadas por la inestimable ayuda de otro producto de índole parecida.

grey_5914_645x

Saga de Grey, de E.L.James. Realmente un libro que en sus sombras grita verdades perversas que muy poca gente se atrevería a relatar publicamente. El libro golpea ciertamente los pilares de la feminidad actual… Aún cuando parezca lo contrario.

El fenómeno en si -que me parece más digno de reseñar-, es el de la propia evolución de la considerada como “literatura femenina del corazón”. Uno se acerca a Grey, y lo primero que se encuentra, es un producto que de necesitar ser clasificado, debería establecerse en “pornografía femenina”. Aquí no cabe el ambaje del “erotismo”, puesto que con creces lo rebasa. A diferencia de la pornografía masculina, la de mujer, no necesita grafismo, y en simples definiciones cautiva lo más sexual de toda mujer. A veces mil palabras valen más que una sola imágen. Lejos de pensar que con ello -percepción absolutamente sexual dentro de la obra-, se produce un avance en la forma de novelar para mujeres, por contra, al poco comprendes que va mucho más allá. La narración quiere aparecer como algo moderno y actual, pero sin embargo esconde mucha más sombra de la que titula. Realmente mi experiencia con Grey ha sido sorprendente. Accedí a su lectura con la idea preconcebida de que encontraría una actualización de la literatura de mujer según la “liberación sexual”, pero por contra al poco observé su sesgo absolutamente conservador en su mensaje por supuesto subyacente.

Y es que el fenómeno circula en una formulación de pareja un tanto engañosa. Realmente pretende dislocar la idea tradicional del futurible esposo, para acontecer en un oscilar entre el lujo irrefrenable y el sexo descosido sin más. Ahora si, la contraparte, es que esa “bicoca” de historia, acontece en un entorno de perversiones, rarezas, manejos y sadomasoquismo. Ahí es dónde llegó a descolocarme, puesto que finalmente era una obra en si misma, y a la vez, su propio alter ego. De un lado la extensión a la máxima de la sexualización de la mujer, de otro un callado y silente envolvimiento en la finalidad inicial del clásico esposable. Y es que el mismo peso que supone la desbordante sexualidad aliñada de caprichos, lo és también la necesidad casi adictiva de carácter emocional. Realmente el libro circula por el sexo a raudales, pero pidiendo a voces dósis inmensas de cariño, comprensión y sentimientos.

e l james

E.L. James creadora de la saga. No seré yo el que niegue un éxito como el suyo, aún cuando el libro como mera literatura es francamente mejorable. Realmente pienso de ella lo mismo que de Coelho. Antes que buenos escritores, son mejores conocedores de la realidad. De ahí que incidan con tanta tenacidad en acertar comercialmente.

Es como si en su redacción se hubiera convenido aleccionar a las lectoras, de un modo cuando menos que maquiavélico. La vaina exterior aparece como moderna, pero el interior es absolutamente tradicional y arcaico. Golpea de hecho en la psique femenina que pareciera con éste éxito al contrario de lo que pudiera suponer, pretendiera recordar lo que se podría estar dispuesta a hacer en un mundo de sombras por encontrar entre ellas al hombre. Sin duda alguna un libro arriesgadísimo y que no ha recibido críticas más feróces, en cuanto a la suerte de su éxito mediático. Conforme te hundes en sus páginas, acontece entre la hojarasca descriptiva, un lamento oculto de un hombre que no existe, que se desea, y al que lo más radical de la propia alma, construye de un modo grotesco y exótico, para no parecerlo al desaparecido con los tiempos. Y es que sí; Cincuenta sombras de Grey me ha parecido un llamamiento al hombre muerto, al que pudo existir, en vista de la incomparecencia masculina en referente a las féminas.

El tan combatido y cacareado mito del macho, ha ido quedando desbordado por una feminidad combativa y militante. Llegado el punto los hombres han perdido esas características tan masculinas, para adaptarse a la nueva situación, y por supuesto, las consecuencias no se hacen esperar. Este libro representa el manido grito en búsqueda de la diferencia, de la desigualdad entre sexos, que a boca pequeña parte de la femininidad reclama en la intimidad, pero que se niega a reconocer públicamente. Solamente el estuche de sexualidad desenfrenada y lujo hortera, tratan de contener la rendición incondicional que en el fondo supone el espíritu del libro. Tratar de conseguir una explicación científica de las emociones percibidas en las mujeres por la lectura del mismo, solo conlleva a confirmar más esta sospecha. Realmente tienen verdaderas dificultades en reconocerse a si mismas en las páginas del libro, pero paradójicamente sintiéndose unidas al destino de estas. Toda una paradoja.

gregorio

Y como no, la saga original ya tiene su antítesis. Rosella Calabró hace una especia de parodia muy interesante de Grey. Lejos del chico rico sexualizado, un hombre a secas. Realmente creo que ha captado una idea similar a la que trato de exponer. No hay que complicarse tanto la vida…

Es sin duda un libro exagerado y radical -como la mayoría de los planteamientos puramente filosóficos-, que quiere por contra tratar algo mucho más sencillo. El hombre ha sido excesivamente domesticado y mucho más amansado. Las partes negativas a eliminar, el sufrimiento que un hombre puede causar, en su matizado, han eliminado otras características mucho más necesarias para la mujer. Los hombres ya no causan dolor, pero tampoco despiertan sentimientos profundos. De ahí la declinación sadomasoquista. Nunca una obra tan simple y pueril, pudo retratar mejor el dicho de “ámame u odiame, pero no me seas indiferente”. Cincuanta sombras para encontrar al hombre…

Un Saludo.

Replicantes….

Publicado: 5 febrero, 2013 en El Cine..., Las cosas del Bicentenario

“”Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.””

Bladerunner

“””Pues yo he visto hablar de Amor y llegar a Odiar, recomendar la Paz, mientras se está en Guerra. Llenar la boca de justicia, mientras se es injusto. He visto hablar de adoptar Niños y a la vez Abortar, detenerse ante los ojos de un Animal y obviar los de los Humanos… Todos esos momentos seguirán en el tiempo. Y aun asi quiero virir””

Por eso, soy humano… Tu un replicante… Debes morir

Un Saludo y pequeño homenaje a la obra maestra Blade runner, que siempre nos dejará claro el Replicande dentro de cada uno…

Pues resulta que ya estamos inmersos en la navidad. La vida acelera y año tras año, cada vez se me hace más rápido el tránsito de esta festividad. Ante todo felicitaros las fiestas navideñas, deseando para el próximo año como siempre lo mejor. Ahora entre preparativos de fiesta, momentos de familia, me quedo pasmado mirando el Belen que año tras años se coloca en mi hogar, en cualquier hogar…

La representación que el cristianismo hace aldabonazo de su propia representatividad, es fulminante. Un niño rodeado del amor de sus propios padres. No se comienza en un estruendoso génesis, con una pléyade de deidades menores adorando, simplemente un pobre pesebre con un rico amor. Un padre, una madre y el fruto de ámbos.

Se me viene a la cabez de inmediato, la duplicidad emocional que la navidad causa en las personas. De un lado siendo una fiesta maravillosa de pura felicidad, pero que no podemos negar, que tanta melancolía causa. La navidad es un comienzo, iniciado en la belleza de una nueva vida, la formación de una familia. ¿Puede ser más humano y reconocible? Evidentemente no.

De ahí que del mismo modo que es una fiesta de alegría, pueda causar tristeza. El nacimiento nos recuerda que hemos comenzado, y que sin duda alguna, algún dia viviremos el mismo destino que cualquier vida humana. Nacemos, vivimos, sufrimos, y tristemente al final, morimos. Evidentemente el triste final, no puede empañar la alegría y grandeza del comienzo…

nacimiento-de-jesus

– FELICES FIESTAS NAVIDEÑAS, HOY NACE EL NIÑO DE BELEN, HOY COMIENZA DE NUEVO TODO –

Será que hoy estoy por tocar las narices. Quizás incrédulo y desengañado, tras tantas tonterías y desafíos al sentido común que ha tenido uno que ver. Realmente ni lo sé. Pero hoy leyendo la prensa diaria he sentido enorme empatía hacía el “mal ciudadano” que nos narra la foto de Ministerio del Interior. En una nueva de la picarsesca nacional, un ciudadano era sorprendido mientras circulaba por el carril Bus-VAO(Vehículos de alta ocupación) con un maniquí de acompañante.

La cosa es que en cierto modo, lo pícaro de la acción, no evitaba que se me abrieran debates de más frondosidad. Para todos este conductor no deja de ser un simple listo aprovechado, pero en el mundo estúpido y alejado del sentido común que a pasos agigantados hemos ido aceptando como válido, la cosa desde luego no puede quedar resumidas a un rebrote de pura y palpitante lógica. Lo mero económico de evitar la multa por uso indebido del carril, es en cierto modo un hecho figurado, puesto que habría de pensarse que argumentar si el susodicho hubiera contestado que del maniquí estaba enamorado. Y no se extrañe el lector, pues el melón de la gilipollez hace tiempo que se abrió. En cierto modo debe ser un buen ciudadano al no enturbiar su comprometida situación con una honrosa huida hacia adelante.

Y no me digan que no le dedicó cariño a su acompañante. Gafas de sol, pañuelo, arropada… Si no es amor, venga dios y lo vea. De esta guisa lo sorprendieron y multaron….

El citado carril VaB resulta que ironías de la vida, parece diseñado por la Conferencia Episcopal en su apartado de comúnes familias. Su uso está vedado a singles. Hay quién elige como pareja la simple sexualidad, y de rebote a veces la mecánica. Un simple “consolador” te esperaría en la mesita de noche y su traslado a la residencia de veraneo o fin de semana, bastaría un cómodo bolso para tener contentísimo al extraordianario amante. Por contra de ser la muñeca hinchable o el capturado maniquí, no menos el asiento del acompañante para hacerlo llegar en estado feliz. Será como en tantas otras cosas de la vida, un asunto de tamaños.

Maniquí(1987). La banda sonora inmejorable, Starships – Nothing’s gonna stop us now… Todo un clásico ochentero. La historia de un amor realmente poco convencional… La fabulosa y juvenil Kim Cattrall en el papel de “eso”.

Sea como fuere, el pícaro no se lo ha sabido montar. Acabó multado y humillado, cuando de ser un poco más avispado, habría acabado siendo el aldabonazo de salida del movimiento sentimental de lo inerte, cuando no ocupando sitios de honor en los platos de la mierdavisión dominante. ¿Quién le habría podido negar el derecho inalienable de tener de compañera de viajes a su guapísima maniquí? Desde luego con una ley tan estúpida como la de estos carriles -dónde el individuo no cabe, sino que de golpe tienes que cultivar tu vida social, cuando no hipotecarte en una relación duradera- ganas dan de tener una inseparable compañera articulada. Normalmente enunciar una estupidez, suele acabar con una catarata de pequeñas idioteces….

Sirva de homenaje a nuestro solitario conductor…. Si en el cine se puede….

Un Saludo.

 

Hoy me gustaría dejaros en el blog retazos de un grandísimo pintor. Nuestro país desde tiempos remotos, cuna de grandes pinceles, nos hereda uno más, Augusto Ferrer Dalmau. Si bien no es ningún advenedizo en el mundo de la pintura, todavía hay mucho público que desconoce la maestría de éste pintor catalán. Particularmente llegó a mí por sus seductoras estampas de la vida castrense, que no paran de sorprenderme.

El puente de Besalú.

Su escuela es sin duda el realismo, con una perfección casi fotográfica, dónde evoca pasajes de tiempos pasados y nos recuerda la seducción de la propia historia. En cierto modo me recuerda por su fijación militar, al gran acuarelista alemán Hans Libska, el cual además de cartelista, legó una inagotable colección de estampas, en su caso, de la segunda guerra mundial. Ferrer Dalmau, borda para nosotros el pasado militar de España.

Rocroi, el último Tercio.

Sin duda alguna de entre sus maravillos paisajes castrenses, su cuadro “El último Tercio de Rocroi”, me sedujo a la primera. Un cuadro que por fín retrata con grandeza para el presente, un momento de lucha y sacrificio, dónde España se dejaba la piel. En cierto modo un alivio después de ver la nefasta adaptación al cine que de éste momento crucial, se hizo en la abobinable película “Alatriste”. Una historia así, merecía un recuerdo diferente.

Ferrer Dalmau, el creador, creando…

La apuesta de Ferrer Dalmau es valiente, más aún cuando éste nuestro país, mantiene adormecido su sentido histórico. Un pintor como él, nos recuerda incansable el peso de nuestra historia que pese a quién pese, se basa en la vida  y hechos militares. El soldado, la batalla, forman para él un eje principal del que emanan sus gratas obras para beneficio de quién las contempla, e inspiración artística para nuevos pintores.

Sin duda alguna merece la pena echarle un vistazo y deleitarse en su grandiosidad.

http://historicaloutline.com/augustoFerrerDalmau.html

Un Saludo.

Últimamente me tiene sorprendido el que aparenta ser el “leivmotiv” de cualquier tipo de relación humana. Es jodidamente triste observar como cualquier coyuntura que se produzca entre dos seres aerobios estrictos, no parece mantenerse sino está movido por el objetivo final de la fundición objetiva sexual. En otras palabras, que si dos personas mantienen cualquier tido de relación´más duredera del rato, lo normal, el contrato no escrito ni mencionado, pareciera incompleto sin efectuar el acto de Follar.

Y evidente lo sexual es una parte tan humana como todas, pero la perversión de términos confunde. No toda la actividad humana puede tener una relación tan estrecha y de cortas miras. Existe más vida después de la alcoba…

Y sí, digo bien, Follar. Decir “hacer el Amor”, a la par de cutre, es inexacto; un bello eufemismo, de algo no tan bello. La cosa no será tan limpia cuando ya parte de un planteamiento que necesita de la mentira para embellecerse. Uno quiere a la madre con profusión, y no por ello necesita la maniobra pseudo-neumática y mecánica como aldaba confirmatoria. Lo de hacer el amor queda bien en la literatura, pero lo que se va viendo, para nada tiene que ver con el Amor. El hacer el Follar es cosa antigua, un recurso de lo más instintivo de los mamíferos, y por ello, mezclarlo en la capacidad amatoria es algo ciertamente atrevido. El hacer el Amor por contra es un concepto ciertamente menos instintivo. Puede conllevar no sólo al congénere, sino mucho más. Amor es un acto verdaderamente espiritual, cuyos placéres son infinitamente mayores. Véase el arte o la música, la ciencia o los sentidos.

La cosa es que sea como fuere, llámese Pedro o Juan, el asunto es que uno va llegando a la conclusión de que en el mundo que nos ha tocado vivir, se Folla mucho y se Ama por contra demasiado poco. La dialéctica robada y estos términos confusos, colaboran en este proceso, y al no ser claros en definir que es lo uno y lo otro, la gente llegado el punto, no sabe cuando está siendo realmente amado de cuando se está solamente follado. Realmente percibo que lo que digo, no tiene nada que ver con un castigo satírico ni está motivado por la amargura de mis sentimientos, cuando observo como me cuesta tener encaje al establecer socialmente mi propio orden de prioridades. No es raro encontrarme con situaciones hilarantes, dónde en carne propia, se podría decir que es más fácil poder expresarte sexualmente, y por contra es dificilísimo hacerlo sin éste recurso social.

Pruebe el lector a tratar de mantener una vida social activa, y se dará cuenta de la verdad de cuanto digo. Decir mismamente que a uno le llena mucho más las inquietudes intelectuales, el desarrollo artístico, que el acto instintivo de la jodienda hace caer de inmediato el velo de la incomprensión. Las miradas se tornan extrañas y desencajadas, puesto que para el común, el denostar sin más un buen polvete no tiene explicación lógica, ni mucho menos perdón de dios. Es casi algo analgésico, un bálsamo de fierabrás. Follando todo parece tener un sentido mucho más operativo. No es raro que la actividad diaria, sea una simple antesala del premio final de los mamíferos pinnípedos marinos. El pescadito. El supuesto nivel que exige la excelencia, mantener un ritmo intelectual alto, rigurosidad en la conversación y en los actos, no son finalmente más que otro motivo más para acabar tristemente haciendo el Follar.

Y parecieran cosas totalmente diferentes, pero finalmente son absolutamente lo mismo. De lo instintivo sexual se comprende que tenga una parte física y atrayente, pero se me hace harto extraño, que además colabore en el proceso la parte más seria del asunto. Tan atractivo o más para hacer el Follar puede ser un aspecto sexualizado -dónde no debería sorprender, pues en la propia presencia se denota la intención- como un nivel interior sublime; uno y otro, sirven para el asunto.La cosa es que hoy día, merced a la catastrófica revolución sexual, se han mezclado tanto los términos, que están dejando de ser incluso atractivos en el plano de lo especial. El hacer el Follar es algo cotidiano, conducida la vida todo a un plano de frote y horizontalidad. El Follar quiere suplir todas las carencias, en una extraña especie de iguala para tontos. No mantener una vida paralela en intereses y comportamientos, no importa; te puedo hacer el Follar.

Así se viste para, se habla, se trabaja, se interactua, se comporta para… finalmente Follar. Pocas personas encontré, que realmente superen este automatismo, y sean capaces de apreciar el estatismo sin evolución, dónde los atractivos personales, no sean descorchables y utilizables. El ser humano además de ser social, es netamente un objetivo apetitoso y follable… Triste sociedad civilizada, cuya actividad más destacada es el frote, goce y disfrute. Será la ansiedad que dicen es muy mala…

Y me pareció la mejor banda sonora para ésta patética denuncia. Javier Krahe en una de sus mejores sátiras musicales. Como el tema que elegí, complicado de entender; sean indulgentes con Krahe y si puede ser conmigo.

Un Saludo.

Fíjense que gracia que ayer mientras paseaba escuché de nuevo esta coplilla; Mambrú se fue a la guerra. Llevaba años sin escucharla de labios de niños, y me hizo una ilusión enorme. De golpe me había retraído a mi propia niñez, y recordaba a mi madre, que me la cantaba conmigo sentado en sus rodillas con un peso y una edad más considerable de la que se pueda confesar. Con los años y los cuatro libros que tuve la suerte de poder aprender, pude averiguar de que iba el asunto del Mambrú éste tan penoso que se fue a la guerra y parecía que nunca volvería….

Y es que hablar de Mambrú no solo te arrastra a la niñez, sino que lo hace muchísimo más atrás, y que incluso cuando llegas a valorar de lo que están hablando, se te hace un tema muchísimo más fascinante. De mambrú decir que le ocurre lo que a muchísimas coplillas que han quedado desperdigadas en la tradición cultural; los años han rebajado su verdadera categoría, y al tiempo, se han convertido en mucho más infantiles e inocentes de lo que en su día fueron. Además, el Mambrú, nombre éste propio de un hechicero del Quijote, también disfruta de otro gusto hispánico; la trasformación de nombres extranjeros o difíciles de pronunciar, al castellano más popular. “Novalichis”-Novaliches, Doménikos Theotokópoulos-El Greco-, y el para mí el mejor de todos Amir al-mu’minin- directamente Miramamolín… Aquí no nos complicamos la vida. Mambrú es la deformación de un nombre de cantoso impronunciable; hablamos de John Churchill, primer duque de Marlborough.

 John Churchill -si piensa uted bien querido lector, si considera que el apellido le suena; Sir Wiston Churchill es descendiente de este rancio abolengo-. Nuestro protagonista, el I Duque de Malrborough.

Y es que querido lector la pronunciación de Marlborough, en castellano, es prácticamente pedir una cajetilla de tan populosa marca de tabacos -Marlboro incluso es la abreviación del dichoso apellido-, pero aquí somos asi y de Marlboro a Mambrú y no me diga usted por qué. La cosa es que los niños cantaban/amos, a un famosísimo general británico retrocediendo en el tiempo, a comienzos del siglo XVIII, y en el contexto de la larguísima y cruenta guerra de sucesión española. Estamos hablando exactamente del año 1709, cuando habían discurrido ocho años del comienzo de una de las guerras más severas y crueles que vio el mundo. En 1700 murió en España el último Austria, Carlos II, para la posteridad El Hechizado, quedando la sucesión al trono en un galimatías, donde el emparentamiento de prácticamente todas las familias reales europeas entre si, sumado al testamento del propio desdichado Rey en Felipe de Anjou -a la postre el primer Rey Borbón de España- condujo a aumentar las apetencias de rapiña sobre España.

La nueva familia real española al completo. Felipe V y su tan amada “La Saboyana”. Que proclives eran estos primeros borbónes a una depresión de faldas…

Todos pretendían algo y no en sí el trono. Cada potencia europea comprendía que España estaba sumida en su momento más crítico, y si bien la corona era un regalo menor, recoger despojos y prebendas del otrora poderoso Imperio Español, hacía la boca agua a más de uno. Así la excusa perfecta fue el acceso al trono del Anjou, que alimentó el sentimiento europeo de amenaza, al ser éste nieto del Rey Sol, Luís XIV. Una unión de la poderosa y militarizada Francia de entonces, con la decadente pero aún gigantesca España, despertaba enormes recelos. Y como siempre la Gran Bretaña supo gestionar para su beneficio la cuestión. Las bases del futuro Imperio victoriano británico y la supremacía europea por dos siglos, se cimentan en base al asunto que hoy tratamos. Mambrú fue un general británico excepcional, de corte mágico diríamos. Su nombre se gestó en la campaña del Rhin y del Flandes Español a fuerza de ser un precursor de lo que un siglo después vendría a ser el propio Napoleón.

Dos hombres y un destino; ceñirse la corona de España. A la izquierda Felipe V -a la postre vencedor-, a la derecha el aspirante Archiduque Carlos de Austria. El segundo se consideró Rey de España casi una década, y llegó a establecer su corte en la siempre Muy Leal Cataluña…

Mambrú era un general agresivo y decidido, que evidentemente zurró bien fuerte la badana a los franceses. Estos por la cercanía familiar del abuelo Luís, con el nieto Felipe, combatían aliados a España y junto con Baviera, para mantener vigente la ilusión del Rey Sol; “entre España y Francia yo no hay pirineos” -franca declaración de intenciones. La cosa es que en base a sufrir derrota tras derrota frente al general Marlborough-Mambrú, los franceses le comenzaron a dar ese plus mágico, que en la historio hizo más generales a los militares. Ellos mismos ya se sentían incapaces de su derrota, y si bien la guerra era de idas y venidas, y suertes dispares según la zona del frente que habláramos, en Alemania y Flandes, la lluvia de tortas estaba garantizada. Ejército francés que iba, ejército francés que no volvía. Y así discurría la cosa hasta el día 11 de septiembre de 1709, en que nuevamente parecía que se produciría lo habitual en la zona; ésta vez sería en Malplaquet, la Batalla de Malplaquet.

Mambrú despachando. De él decían los franceses que era un prepotente y arrogante, poco a dado a ensuciarse en el barro y la sangre de las batallas. Bueno, tenía motivos, al igual que los franceses de “hacerle el traje”.

De Malplaquet decir primeramente, que no se ilusionen los adictos a la anti-causa de la “Pérfida Albión”. Nuevamente venció Mambrú, para que cambiar a estas alturas. Otra cosa es que en aquel campo de batalla, las cosas ya no fueran igual que en otras confrontaciones anteriores. Que fue una batalla durísima -de los datos que se extraen, la extensión del frente; kilómetros, las idas y venidas, y de la duración de la misma, nadie lo puede dudar, y que el ejército francés vendió carísima su derrota. Lejos de un enfrentamiento de la época -formaciones lineales y paralelas, fuego graneado de artillería sobre las cabezas, descargas de fusilería a “bocajarro” y caballería jodiendo por los flancos-, dónde uno de los dos contendientes al poco se acojonaba y en su carrera desordenada era cuando sufría la verdadera carnicería, Malplaquet acabó convertido en horas y horas de un desaforado y desordenado cuerpo a cuerpo más propio de navajeros que de generales.

La Batalla de Malplaquet. Triste pensar que la inocencia infantil de la canción, se fundamenta en ésta dramática estampa.

Lo bueno de ser tantas veces derrotados por el mismo general -Mambrú en este caso-, es que su nivel de exigencia debe ir aumentando día a día, al mismo ritmo que su fama mítica. Que no se vería en aquel campo de muerte, desolación y destrucción, para que los acostumbrados franceses a la derrota, salieran de allí contentos y cantando. Y es que el Mambrú se fue a la guerra, que dolor que dolor que pena, y las referencias a las festividades que éste se está perdiendo, no son más que los cánticos de las tropas francesas tras su propia derrota de Malplaquet. Los franceses pensaron que el propio Marlborough había muerto en la crudeza de aquella batalla, y como tal cantando lo celebraban. Desde luego no estaban demasiado descaminados. Malplaquet supuso la victoria sobre el campo de los ingleses de Mambrú, pero su ejército quedó tan tocado de aquella matanza, que no tuvo capacidad de aprovechar su innegable victoria sobre los franceses; ni en los días sucesivos, ni en el resto de la guerra.

El derrotado de Malplaquet, Claude de Villars, dirigiendo sus tropas en Denain…

Mambrú se fue a la guerra, es la canción que prácticamente ponía fin a la cruenta guerra. La media victoria o medio derrota francesa de Malplaquet, dejaba a los contendientes exhaustos. Francia e Inglaterra estaban hastiadas de guerra, y además, el frente español peninsular, se había convertido en un gran quebradero de cabeza para la alianza anti-borbónica. Aquí las derrotas se sucedían pero del lado británico, holandés y austriaco. No se que tiene España y los españoles, que digan lo que digan, a la postre, ni se le tocan los reyes ni se le pisan las tomateras; todo el que entra, sale trasquilado, ya sea moro, coaligados, francés o español si cabe… La cosa es que ya el pensamiento dejó de ser para todos optimista, y de pronto todos se acordaron que lo mejor era comenzar a gestar la paz. Los franceses supervivientes del infierno de Malplaquet, volvían del frente cantando; Marlbrough s’en va t’en guerre,…

La Batalla de Almansa. Mientras el mundo seguía las legendarias correrías de Mambrú, España trataba de recobrar su independencia y soberanía en una sangrienta guerra peninsular, prácticamente civil.

Y por supuesto el sentimiento atroz de una guerra, tiene aspecto deplorables, pero también bonitos detalles. Mambrú se fue a la guerra es una canción francesa de combatiente, pero que se extendió como la pólvora que paradójicamente se había disparado. Al final de la guerra prácticamente todos la cantaban, cada uno con su matiz victorioso, ya fueran franceses que ingleses, alemanes o españoles. Con los años la cosa pasó de las armas a los juegos infantiles, en una trasformación de lo más sorprendente y gratificante; ahora son las niñas las que ríen sin saber de Malplaquet, de Marlborough o porque no decirlo, del “derrotado” Claude de Villars…

Un Saludo.

Gracias

Publicado: 28 septiembre, 2011 en Las cosas del Bicentenario

Hoy quiero daros las gracias a muchos. Vivo unos momentos eufóricos, y la verdad que no es por nada en particular ni cambios sustanciales de mí vida. Es un gran momento de serenidad y conformación como persona. Muchos de vosotros que siempre tenéis una palabra de compresión y aliento, habéis producido en mí esta agradable sensación. Solamente el pensar que algunas personas sois realmente amigos verdaderos, que me apreciais como soy sin esperar nada más de mí, me llevan al momento actual.

Con los años uno se va dando cuenta de muchas cosas que al principio, en la juventud más rabiosa, pasaban desapercibidas. Uno de los conceptos que más han ido evolucionando en mí, es el concepto verdadero de la amistad. Gracias a muchos de vosotros he llegado a comprender que significa finalmente, dejando de lado el cualquier cosa, la cantidad por la calidad. Realmente alcanzar este punto es el que me lleva a pensar en que realmente alcanzo la madurez.

Que te lleguen a apreciar por lo que eres, y no por lo que esperan que digas o hagas, es desde luego un motivo de sentirse orgulloso. Yo siempre teorizo, me devano, en cosas que a veces no tienen una trascendencia momentánea y real, que finalmente pueda influir en mí vida, y muchos de vosotros hacéis un esfuerzo ímprobo por llegar a entender mis cosas y mis caídas. En cierto modo os veo como generosas personas que dáis una enorme luz al camino de mí vida.

No pasa desapercibido para mí vuestro esfuerzo, y aunque a veces creáis que no necesito entenderos, no estáis en lo cierto. Para mí es muy importante comprenderos. Sirva ésta brevedad para agradeceros. No encontré otra fórmula mejor que dedicaros una entrada, la misma fórmula en que algunos me conocísteis y que en cierto modo fue el vehículo mediante el que “nos entendimos”. Ahora he decidido dejar de lado un montón “amigos” para teneros como “únicos” verdaderos amigos. Gracias por vuestra paciencia, por ser como sois…. Me haceis mucho mejor con vuestra impagable conversación.

Un Saludo.