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Charlie Hebdo y el sofismo

Publicado: 9 enero, 2015 en Sin categoría

CHARLIE HEBDO.

Si algo tenía claro de CHARLIE HEBDO -revista que jamás habría comprado por su similitud exacta a El Jueves, de sátira de más bien mal gusto- es que entendía que no se podían “templar gaitas”. El uso de sofismas es contrario a la propia esencia de la sátira, que descata por directa y ofensiva… Había que llamar a las cosas por su nombre.

El sofisma ha corrompido al torpe, decadente y cobarde occidente. No es la necesidad de trazar en si extraordinarias lineas sobre el islam… -ya hubiera querido el nazismo esta estrambotica cirugía de separar lo radical de lo moderado…-, sino la propia COLABORACIÓN en la virtud de la OPRESIÓN; ya de soslayo y por fingido accidente nos han colado las bases de su monstruosidad y a nadie parece importarle. Colegios que retiran el cerdo de sus menús, crucifijos que vuelan de las escuelas, halal auto-impuesto a nuestros restaurantes, permisividad en la opresión del mantenimiento del velo y el burka -enseñas de la nueva estrella de David-. ¿Exigimos lo mismo en sus tierras? Sabemos que ni se nos ocurriría.

No hay que estar a favor del terror para trabajar para él. Simplemente hay que aceptar su dictado, capricho o imposición,  y lo que es peor, hacerlo encantado y pensando que con ello se combate el  fabulado “radicalismo”. Piensenlo la próxima vez que engañen a su razón en base al sofismo, y acaben por aceptar la ley del embudo. Ya saben quienes están en lo estrecho: Charlie Hebdo.

Un saludo.

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El entierro de Kennedy

Publicado: 22 noviembre, 2013 en Sin categoría

Hoy se conmemora el asesinato de John Fitzgerald Kennedy, último presidente de los EEUU asesinado. Decir que por muchísimas razones siempre será un presidente mágico para el subconsciente colectivo de la humanidad. Bien sea por su final, y por ende la conspiración que suscita, tal vez por su maravillosa capacidad de absorver mediáticamente -sin duda alguna para la comunicación el primer presidente “moderno”, su figura no pasará jamás desapercibida. 

Si bien es cierto que esa magia a raudales de Kennedy, no hubiera soportado el veredicto de hoy día, por más conspiración o asesinato inesperado, en tanto que su oscura afición sexual por las faldas no habría pasado desapercibida para los medios mismos, que tanto por el hicieron.

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Sea como fuere, lo que me ocupa es una de las fotos más impresionantes de la historia. Tras su asesinato el entierro, y mientras todos buscaban la conveniencia del féretro presidencial, Stan Stearns logró una de las tomas más fabulosas y soñadas para cualquier fotógrafo. John Kennedy Jr. tras indicaciones de su madre, saludando marcialmente al paso de la luctuosa comitiva. Mitad patética, mitad histórica, enorme captura….

Un Saludo.

Dedicar unas lineas en el apartado “El fútbol” al Málaga C.F. ante la evidente crísis que como institución deportiva se le viene encima, puede parecer oportunista. Realmente y como se diría hago como en el dicho; “a por atún y a ver el duque”. Y es que tengo que contar la anécdota de que justo éste año, fui a ver el partido Málaga – Betis, y fue una de las experiencias más desagradables futbolísticamente hablando. Evidentemente nunca fue un campo fácil para el aficionado bético, pero éste año los tiros no iban por dónde siempre…

Resultaba que a diferencias de otras temporadas, en la actual, el aficionado malagueño estaba henchido y por primera vez orgulloso de su equipo de fútbol -cosa que particularmente me parece genial-, puesto que desde la temporada anterior tenían un mecenas, que los iba a convertir no se por que arte y magia, en una potencia futbolística en las orillas del Mediterraneo. Situarme en el campo -nada de fondos ni estridencias, que uno va al fútbol a lo caro- y comenzó la lluvia de orgullo boquerón. La chulería iba por el camino de mofarse de Sevilla y por ende de los equipos sevillanos. Aguantando el chaparrón, no pude más y en un “arrebatito” me revolví, y predije con desdén el entónces futuro, ahora presente; “para hablar de dos equipos como los sevillanos, Betis o Sevilla, deberiáis santiguaros antes. Estáis hablando de dos equipos de rancio abolengo, aficiones muy leales y con vitrinas para nada despobladas, vosotros sóis unos advenedizos, unos nuevos ricos del fútbol…” Gracias a dios la cosa no fue a mayores por el buen criterio de los malagueños que se conformaron con seguir la mofa…. El partido acabó 0-2 para el Betis. Es la gracia del fútbol.

Con bombo y fanfarria. El Málaga de Al-Thani parecía no tener fín. Sí, dos años y con “púa clavá”, que dirían en otros pueblos….

La familia Sanz, cansada de perder dinero en el Málaga C.F. decidió por el 2009 vender su paquete mayoritario accionarial. En la búsqueda de compradores apareció un nombre; el jeque Al-Thani. Este señor catarí apareció de la nada y como todo aquel negociante del fútbol, de bote pronto, prometió el éxito deportivo que a la ciudad de Málaga desde tanto tiempo se le había negado. Debe ser que en la Costa del Sol, debido a la aportación de la familia real saudí, todo lo que suena a turbante, causa sensación, y como con aquellos, ¡¡¡Bienvenido Mr. Mohamed!!! Y así fue. Toda una ciudad alborozada cada vez que Al-Thani decía de venir. Evidentemente el “atrezzo” estaba listo. Chilabas, gafas de sol, coches acojonantes…. Málaga está acostumbrada a medio islamizarse cada vez que suena la buchaca de los petrodólares; realmente era como mostrar un caramelo a un niño o hacer sonar la campana de Pavlov. Si existe una ciudad que está completamente en venta -debido a la paradójica industria turística-, esa es Málaga.

El Jeque Al-Thani. Pocas veces alguién ha sido tan querido y odiado en tar corto espacio de tiempo. Evidentemente no puedo hacer culpable a un señor que ha venido estrictamente a hacer negocios. Malo aquellos que se creyeron otras cosas, y ahora andan zascandileando haciendo menciones a sentimientos populares y no se que más cosas…

El primer año de este estrambótico Málaga de la Meca, los árabes recien llegados, confiaron el proyecto de hacerse un hueco en europa a nada más y nada menos que Josualdo Ferreira, ex-entrenador del Oporto. Confeccionado el equipo al pide por tu boquita, la cosa no fue demasiado bien y se jugó con el descenso no pocas jornadas. ¿Problemas? Por un sultán en tu vida. Al-Thani escuchó, llegó y gastó. Fichajes a media temporada de relumbrón, y nuevo entrenador, nada más y nada menos que Pellegrini. El proyecto al menos se salvó. Al-Thani había llegado pero no había convencido, y eso no se lo podía permitir un vendemotos como él. Además todavía no estaban hechos los negocios constructivos en la provincia de Málaga, o mejor aún, se esperaban los que se podrían hacer. Queramos o no, el fútbol es la mejor carta de presentación que se pueda tener. ¿Piensan ustedes que Florentino Pérez existe en el Madrid por amores blancos? No sean ilusos. Ese palco es mejor para un negocio que el parqué de la bolsa de Madrid.

Inaudito. No en el fútbol, sino en Málaga. Un lleno en la Rosaleda era cosa bien difícil durante décadas. Este año han salido Malaguistas de debajo de las piedras…

Total, que ya puestos y gastados, a seguir. Si el primer años hubo derroches, el segundo mejor ni cuantificar. Málaga se venía abajo, ahora era la “refinitiva”. Colas inmensas para abonarse, pues se traían de camelo futbolistas que aunque alguno en su decadencia deportiva, mantenían aún el renombre. Málaga al fín pudo decir la frase mágica del teatro; no hay billetes. Evidentemente era la confirmación de que Al-Thani era mucho más que un  presidente, era un verdadero mecenas del deporte rey.Con la ciudad rendida a sus pies, el equipo además comenzó a funcionar. La clasificación para la previa de la Champions League no engaña, el Málaga apuntaba por fín alto, y parecía que iba a codearse con los más grandes del fútbol nacional y europeo. Pero como todos cuentos, siempre aparece una bruja mala o un encantamiento perverso. De la noche a la mañana, cuando todo apuntaba a lo contrario el jeque decidio desmelenarse y mostrar su verdadera cara.

Conste que no seré de los que culpen al jeque -además sería lo más fácil y lo que ahora vendra- puesto que siempre he tenido claro que no era más que otro negociante más, y como tal siempre lo dije. El fútbol hace tiempo que dejó de tener figuras “sentimentales”, para únicamente estar dirigido por valores monetarios. Lo que antes eran clubes de socios, aficiones detrás de equipos, ahora son familias, holdings, paquetes accionariales.

De lejos y en varios comentarios, he dejado clara mi postura sobre lo que está siendo el fútbol desde la instauración del sistema de SAD. Realmente de un deporte de masas, popular, a la cueva infecta de toda clase de imposturas que nada tienen que ver con mismo deporte. A día de hoy queda muy poco de fútbol, y si mucho de pelotazos. Aunque el tono del escrito parezca que posee cierto sarcasmo, es al contrario, solamente un aviso para navegantes. Los verdaderos malaguistas están muy preocupados. Evidentemente no todo aquel que se pone una camiseta de equipo, o saca incluso el carné de un club, puede considerarse como tal. Dejo fuera de ésta categoria a los Al-Thaneros, aquellos que ahora cuando se fuguen las estrellas, olvidarán que un día iban a la Rosaleda. Los verdaderos aficionados del Málaga, son aquellos que seguramente en su corta historia deportiva, lo han seguido desde tercera, cuando un tal CD Málaga se vió defenestrado por allá del año 92.

He querido dejar este video para muchos “malaguistas”,  que bien por edad u olvido, ya no recuerdan que el Málaga C.F, es un engendro que vino a sustituir al verdadero equipo malagueño, el C.D Málaga. Aunque desapareció en 1992, realmente éste partido lo sepultó. Promoción de ascenso a primera frente al Cádiz. Perder la tanda de penales…. Aquel equipo fue dejado morir sin más. El malagueño es cómodo, y prefirió un “trucaje” para acabar con la deuda de un plumazo. Los aficionados del Oviedo tienen tanto que enseñar…

Al-Thani se marcha puesto que ya ha negociado cuanto quería o podía. De golpe a dejado de alimentar un sueño cimentado en dinero. Ahora filtra la realidad de un club, que genera a duras penas solamente un veinte por ciento de lo que presupuesta. El Málaga en la cima deportiva, se enfrenta a la incomodidad de saberse un equipo que sin santo o patrón, a duras penas podría mantenerse cinco años en Segunda División. La parálisis es tal, que el aficionado malagueño no tiene más salida que esperar otra compra ilusionante que deshacerse de la desilusión; parece un mal amor… Tristemente el Málaga C.F. pinta muy mal. Esta espantada del árabe, suena a que el año que viene puede dar el conjunto costasoleño de bruces en la división de plata. No ha esperado siquiera a fracasar en Europa. Sabe bien que ahora clasificado tiene que vender, lo que el bien sabe que no vale nada. El Málaga tiene una deuda inmensa dficilmente solucionable sin comprador. Al-Thani a comprendido rápido la reforma legal sobre los clubes en suspensión de pagos… Sabe que el no quiere tapar el agujero cienmillonario…

Sea como fuere le deseo mucha suerte a aquellos malagueños de verdad, de antaño. Los otros están ya descartados en el tortuoso camino del Málaga divorciado de su Jeque. La experiencia -el Betis sin ir más lejos-, deja claro que lo mejor que le puede pasar a un equipo es perder a su amo, y que vuelva a ser del aficionado. Pero claro, el Betis guste o no, es mucho Betis… Como preconicé aquel partido entre el nuevo rico frente  al viejo pobre…

Un Saludo.

Ayer se conmemoraba el fasto de la constitución de Cádiz de 1812, también llamada la “Pepa”. Día de San José, la ciudad gaditana se ha volcado en el desarrollo de los actos de la que consideramos la primera constitución española. El año 2012 en adelante, estará trufado de referencias a dicha efeméride. Además de este hecho -ser la primera carta magna-, poco más se debería celebrar en torno a la tan castiza “Pepa”, pues al contrario de lo que parece -panacea de todos los momentos-, para nada fue una idea acertada.

Ole los héroes. España entera devastada, los franceses a poco de tomar hasta el último palmo de terreno, las colonias de américa sublevadas, y ellos aclamándose y erigiéndose como teóricos liberales. Que nos gusta en España una celebración…

Y es que en este nuestro país, se nota el déficit democrático, nada más que a la primera de cambio. Zarandear cualquier cosa que asome el olor de “democrático”, y ya de golpe, miles de palmeros. La celebración y los discursos, desbordan sobremanera la realidad histórica de lo que fue ésta constitución. Evidentemente a doscientos años del hecho histórico, a nadie le apetece valorar más allá y con capacidad crítica, lo que ya se ha establecido como una fecha más del santoral de la democracia.Casi pareciera que la constitución española marca un hito absoluto en la historia democrática del mundo, casi como lo hicieron en sentido y profundidad, la declaración de derechos del hombre en EEUU, o la Revolución Francesa. Por desgracia, la efeméride aquí jaleada, en el mejor de los casos, triste y pobre secuela de las anteriores. Por lo demás, apresurada en su redacción, en un tiempo que no correspondia, y para colmo de males, denotante de la fractura gravísima de la sociedad española, que a día de hoy, a duras penas se ha superado.

Evidentemente un rey nefasto Fernando VII, pero no por ello era el mejor momento para acabar con los cimientos de la nación y dedicarse a construir otra. Si bien el Rey jamás estuvo a la altura, la constitución de 1812 era una tomadura de pelo.

La verdad de la constitución de 1812, es que se basó en una redacción apresurada y en vista de la dramática situación que surgía en España tras el descalabro de la invasión francesa. Descabezada la nación por la omisión del nefasto Fernando VII, influenciada nuestra intelectualidad por las ideas de justo el invasor, nada más fue un “remake” nacionalista a la española, de lo que traía bajo el brazo Pepe Botella para España. Se ve que la cosa iba de Josés. Sólo imaginar la situación produce escalofríos. Ante la mayor amenaza que había sufrido la nación española a lo largo de su ya dilatada historia, desbaratada política, institucional y militarmente, desde la intelectualidad dominante se tiene la feliz idea de cambiar absolutamente el régimen por la base. Así debemos ser en España, nación de pasionales y radicales, que jamás aplica la máxima del mal menor. Que los franceses con su madamás más peligroso nos invade, ¡Qué mejor que dinamitar la nación por los cimientos y empezar la obra de nuevo!

Es sonrojante constatar como entre la “Pepa” y las ideas que trajo a España José I Bonaparte, haya muchísimas similitudes, salvadas por el ideal nacionalista español. Más aún saber que los que habían permitido la caída de la nación en las garras de Francia con su complacencia, ahora fabricaban un émulo engendroso para no ser llamados traidores por sus ideas “afrancesadas” a priori.

Evidentemente aunque los fastos y las sonrisas actuales, pretendan ocultarlo, la “Pepa” solo trajo por contra los resultados de su apresuramiento. Dígase de ella que solamente tenía -y tiene- la magia mítica que podrían tener hoy día palabras como “república”. Varias generaciones intelectuales coetaneas y posteriores, se basaron en la misma para hacerla soporte de todo quejido de los males de España, una ex-potencia en franca decadencia. Pareciera que la depresión imperial, la aniquilación de la idea de grandeza, sólo era soportable y asumible para por cierto, los que habían bien vivido el régimen antiguo, si existiera un sólo culpable -monarquía-, y por supuesto una receta bien escrita en papel; una constitución. Palabras como realizable, aplicable, necesaria o contraproducente, jamás se pasaron por la cabeza de sus redactores, fiel reflejo de la gallardía desesperada de una nación desvencijada. Con la nación rendida a los pies del Imperio francés, fácil era para los exiliados reunidos en torno a Cádiz, soñar en convertirse en “pelayos” democráticos, redentores de una España que había dejado de pertenecerles. Francamente su influencia en la campaña militar, y el calado hacia la población fue mínimo. Le pese a quién le pese, no fue la “Pepa” la que nos liberó, sino motines como el Dos de Mayo -paradojicamente reacción visceral de la población, en favor del último reducto de nuestra monarquí absoluta, manda bemoles…-, batallas como Bailén, la resistencia a ultranza del pueblo español, y como no, la inestimable y sufrida colaboración de la monarquía inglesa de Jorge III.

Evidentemente la idea inglesa de la democracia no tiene muchos adeptos entre los españoles. Gentes tremendistas, como aceptar un modelo de acceso a la democracia, progresivo y de madurez. Sin sangre no hay paraiso.

Por contra sus defectos si se hicieron visibles al poco. En primer lugar inservible y onírica, fue por contra la gasolina que incendió la complicada situación americana. Cualquier movimiento de Juntas de gobierno ocurrido en américa, se basaba siempre en la autoridad reconocible o no, del Rey Fernando. La llegada a américa de tamaño texto, condujo a extremizar las posiciones, en vista del cariz desposeido y revolucionario, que tomaban las cosas en la metropoli. Quede claro que de no existir tamaño error, las cosas en américa habrían sucedido de un modo diferente. Para colmo de males, los inventores del asunto, habían traído a España ideales de salón, pero que ni mucho menos estaban ni mínimamente madurados para ser aplicados en una sociedad que se jactaba de su servilismo al grito de “Vivan las cadenas”. En España los asuntos liberales no habían ni sido concebidos, y  de repente, acaeció la libertad. Es paradójico, que la mayoria de ilustrados redactores de la misma, que habían convivido perfectamente con el abolutismo de los Carlos, de repente tenían un sarampión liberal.

Los Cien Mil Hijos de San Luís, cruzan el Bidasoa para acabar con el Trienio Liberal. Paradójico que nuevamente y en menos de diez años, el ejército francés tomara parte en la configuración política de España.

Evidentemente la derrota militar francesa, sumada al masivo apoyo popular a un Rey Fernando conocido popularmente como “el deseado”, convirtió a la “Pepa” en papel mojado y sueño de una mala digestión de aristócratas en cierto modo afrancesados. Al poco retornó el absolutismo, pero traspasado por el ideal mágico de la posible libertad a merced de un papel. Si antes no se había tenido la sensibilidad de comprender que con la nación acribillada por Francia, no era momento de alardes, ahora mucho menos se iba a captar que no era momento de romper las cadenas a quién parecía no dispuesto. La “Pepa” siguió haciendo de las suyas, y del mismo modo que de espaldas a España no hacía muchas fechas, hacia 1820 y con el levantamiento de Riego -con el ejército que habría puesto orden en la sublevación americana- saltó a escena como solución de todos los males de la nación. Trienio liberal se llamó, un periodo de asonadas “revo y contras”, que agotó su tiempo a mercer nuevamente de los franceses y de la invasión de los cien mil hijos de San Luís.

El famosísimo abrazo de Vergara que sellaba la primera de las tres guerras carlistas. Cualquier excusa era buena para demostrar el odio hacia la otra parte de entender España.

A raiz de su nuevo ostracismo, aun revolvió más. Ser tan mágica es lo que tiene. Todo movimiento posterior durante el siglo XIX se inspiro o bien en ella o contra ella. Ilusión como ella sola, canto de idealistas, fracturó para siempre a la sociedad española en el absurdo y luctuoso juego de los “liberales” y los “absolutistas”, que mucho hay de ámbos en los dos frentes, por cierto. Jamás fue la propia evolución de la sociedad -como sería el caso de la progresiva democracia inglesa- la que condujo a su necesidad, sino el juego aristócrata y burgués de hacerse con el control de los resortes del poder. El liberalismo que algunos le atribuyen, como capa que todo lo tapa, no es más cinismo. La “Pepa” además de irresoluta para solucionar los problemas de una sociedad, solo condujo a enfrentar y no a confrontar. Por si fuera poco, muchísima sangre se vertió por la misma en el enfrentamiento de un burdo ideal, juego de niños bien y mejor leídos, que como estúpidos solamente vieron en ella el bálsamo de fierabrás que la nación necesitaba.

Duelo a Garrotazos de Francisco de Goya. Pintado durante el Trienio liberal, bien sabía el genial aragonés, lo que había acaecido sobre España. Lejos de fórmula mágica, la “Pepa” había abierto el camino para el enfrentamiento brutal entre hermanos que daría tantas oscuras jornadas a las historia española.

La constitución de 1812 no es más que un fracaso monumental. Su recuerdo no debería haber sido establecido como pseudo fiesta nacional, y no haber pasado de un par de conferencias lógicas y discusiones de aspectos legales. Gracias “Pepa” por haber acabado con el vínculo americano, el enfrentamiento entre liberales y conservadores, las guerras carlistas, la guerra civil del 36, el complejo intestino nacional y un largo etcétera… Por favor no vuelva.

Un Saludo.

Nuestra sociedad involuciona. Lejos de avanzar como especie, el “humano” está intensamente desnaturalizado como ser vivo. Tener un brote colérico, a veces puede llevarte a replantear muchas de las cosas en las que has creído, o pensabas que creías.

Como humanos vivimos encorsetados en las falacias de la paz; tolerancia, dialogo y el respeto. Casi como si de un  credo se tratara, cualquier emanación contrario a esa “trinidad” falsaria, es de inmediato tratada como algo innatural o impropio del ser humano. Nunca más lejos de la realidad.

Pensemos por un momento. ¿Qué sería de nuestra especie de no ser la violencia un sentimiento tan legítimo como el propio amor, pensamos acaso que el hombre siquiera se habría dado el mal trago de buscar su evolución?

Evidentemente no. Por más vueltas que se quieran dar, es la violencia parte intrínseca de la humanidad, y por tanto humana como el más noble de los sentimientos. Impopular por supuesto, la violencia ha sido erradicada de nuestro credo cotidiano siendo sustituida por las reglamentaciones humanas consideradas más positivas. Amor, solidaridad, piedad, compasión, tolerancia, diálogo, respeto, y un largo etcétera similar, son los ejes en los que bascula la nueva humanidad, aquella donde cualquier apreciación de supuesta violencia, es de inmediato puesta en el secadero. La paz vende, cae bien o se liga más simplemente con decirse uno mismo que se es fanático de ella y se desprecia todo cuanto provenga de la violencia, como si de un salmo se tratara.

De ahí nuestra evidente involución. El lector pensará que me he vuelto o bien loco, o albergo en mí interior intenciones psicópatas, pero me gustaría que se fuera capaz de marginar por momentos la realidad del desprecio a la violencia para entrar en un mundo sin roles predefinidos, olvidemos lo aprendido.

Deberíamos de atender a lo más cotidiano, nuestra propia vida, para darnos cuenta de que como en muchos otros aspectos, la erradicación de la violencia de nuestro elenco de sentimientos, no es ni mucho menos nada natural. Desde que nacemos estamos en constante lucha frente a un entorno hostil. La vida en si nos pone constantemente a prueba, haciendo que sea muy difícil sobrevivir a la misma, desde un estadio utópico basado en la paz o sus sentimientos. Vida dura, supervivencia, evidentemente lucha. No se ha llegado a la creencia en la bondad pacífica sino desde la constante lucha, el perfeccionamiento.

La pérdida de este horizonte nos convierte en seres inanes, obligando a nuestra cultura a sustituir este importante vacio mediante más y mayor inmersión en las actividades que mayor inacción nos producen. Ya no hay héroes ni razones, no hay ideologías ni creencias, solamente la inactividad mortecina de la creencia en una falsa humanidad. ¿No han visto en las catástrofes como salen lo mejor y peor cada ser humano, héroes o villanos, bondad o maldad? Mentira, solamente las dos caras de una misma moneda, no se engañen.

Casi como un discurso maniqueo, es la dualidad humana, esa capacidad de hacer el bien o el mal según se crea necesario. La justificación es solo una diferencia del razonamiento humano y por ello, tan justificada puede estar la violencia, que su anverso más popular.

Véase pues antes de declarar en su contra, cuando debe ser la violencia parte de nosotros. Razonemos si es siempre ilícito dañar o matar. ¿Actuaría violentamente contra alguien que cargara contra los suyo o suyos? Evidentemente sí, sin entrar a razonar o valorar más allá, mucho menos pensar en las razones contrarias. La violencia es pues parte de nosotros, a veces incluso la parte más humana de nosotros mismos, siendo innatural el no sentirla o utilizarla. ¿Consentiría que otros dañaran niños en su presencia, se mantendría inmóvil buscando razones o entendimientos? Evidentemente si es humano, no.

Así nuestro modelo cultural hace aguas. Las falacias no son pocas. Siempre la guerra es por antonomasia un mal, la violencia engendra violencia y jamás es solución…. Evidentemente que la cultura de jerarquías que vivimos no puede permitir la violencia como recurso del individuo, reservándose para su uso cínico e interesado. El gran interesado en denostar la humanísima violencia es la propia conformación social. ¡Qué sería de este mundo plagado de políticos, funcionarios, notarios, abogados, jueces, administradores, banqueros, y demás interpretadores de las realidades humanas, si los hombres pudieran llevarse por sus instintos básicos de supervivencia!

Creo que es legítimo que una parte tan nuestra no sea convertida solamente en un arte colectivo y ordenado, manejado por unos pocos para su propio beneficio. La violencia no puede ser solamente buena si emana de un dictamen y es ejecutada de una forma de apariencia ordenada. La violencia es un bien común, que al igual que los sentimientos positivos, nos pertenece, es nuestra, de cada uno. Deberíamos poco a poco reinstaurar el sitio de la violencia, tanto por lo que nos ha servido para llegar al hoy, como lo que aun nos habrá de servir.

Un Saludo violento, AHUU, AHUU, AHUU…

Hoy me gustaría describir como se siente mí interior, cada vez que un farsante marxista, me trata de afear mí liberalismo conservador con toda clase de acusaciones al mundo que nos rodea, cuando paradójicamente sus acusaciones son justamente todos sus sueños más anhelados. Hoy una de víscera por favor.

Nuestros marxistas capitalistas-esos vecinitos que todos tenemos, y que van por la vida de buenas gentes solo por el hecho de estar todo el puto día contradiciendo verbalmente lo que sus cuerpo sí hacen-,  están de nuevo alborotados. Crisis económica mundial, guerras  y desastres, demasiada tentación para que permanecieran por más tiempo calladitos.De nuevo sus peligrosísimas pajas mentales utópicas explotan a borbotones en sus mentes, bullendo esta, toda clase de ensalmos con los que poder estafar de nuevo las necesidades más primarias de las personas. Como grandes mercachifles, se llenan la boca de buenas palabras atribuyéndose además, la solución a los males de este sucio mundo capitalista.

Su orgía no conoce límites y perpetran su actividad ensuciando la realidad de lo único mejorable de este mundo, el capitalismo y la libertad, dejando por supuesto siempre de lado su pervertida alternativa. Solamente biensonantes, jamás exponen nada, únicamente denigran y descalifican con la esperanza de metérnosla de soslayo.En un bar, en la familia, en el trabajo, en el fútbol, la televisión, arte, música, hay están ellos dando incansables por culo, moviendo sus bigotes imparables en la denostación y en la rapiña. Todo les va genial, hasta que dan con un pedazo de cabrón como pueda ser yo, y que seguramente también sea usted. El pavor se les nota al ver a uno que no ha tomado conciencia de clase…

Ya captan la diferencia a la primera, cuando de repente se acabaron los “lleva usted razón” o cuando menos el silencio, para tornarse en los proponga usted, o existe algo mejor, con los que siempre insistimos los cabronazos. A raíz de aquí comienza la debacle del marxista, donde en dos párrafos estará convertido en un basilisco solamente preocupado en enturbiar la que se viene encima agrediendo o método, o mensajero. Si supieran que realmente el odio que irradian cuando las cosas les van mal, es el único nexo que realmente nos une. Si querido vecino, amigo o familiar, yo también desearía que en ese momento pasaran cosas muy malas, pues la verdad que tanto cinismo maligno, solo puede tener esa vía para ser justamente resarcido.

Hoy puedo confesar dándole un puntapié a lo políticamente correcto, que siempre que entro en dilemas con fantoches marxistas, lejos de estar preocupado en las barbaridades que el relativismo y la desfachatez del contrincante obligan, más bien se me viene a la cabeza el juicio de Ceacescu, el patán comunista rumano.

¡Que me gustaría que la injusticia más justa de la historia, se pudiera aplicar así, pronto y en estado puro a cada uno de los babosos inspirados de este drácula rumano!

No hace muchos días estaba escuchando a un conocido mío-lector a veces de este blog, y de otras escrituras mías, saludos si estás..- empezar la clase magistral de los dramas del mundo occidental ante un grupo de inocentes iletrados. Como decía antes, todo va bien hasta que asoma un cabrón por el horizonte. El despotricador cargaba sus tintas hasta que un ataque de víscera mía no pude más, y le recordé que lejos de enseñorearse dando clases de derechos y justicias universales, contara que es un Castrófilo de pro-y no de los de la fotito del Che Guevara, sino de los que van a Cuba constantemente, pero nunca se quedan- . y de la realidad de allí.

Con la flaca memoria que les caracteriza, harto de hablar de la tiranía de la democracia, ya no recordaba nada, y lo que sí lo hacía, o bien era mentira o estaba absolutamente sesgado. Se me vino a la cabeza Gorki Águila, el malísimo rockero cubano cuyo mayor pecado no es su música, sino ser opositor al régimen castrista. Mí marxista castrófilo no sabía que decir pero si que malpensar de que a este peludo cantante se le condenara a prisión en la figura de “peligrosidad predelictiva”-la forma pornográfica y maligna de hacer prevalecer la ley como en minority report, pero sin tantas ostias ni efectos especiales, vamos estilo comunista- y solo miraba como diciendo, a ti te la aplicaba yo, lenguaraz.

En fin, que sigo diciendo que la ventaja que tiene esta gentuza sobre nosotros, es que solamente hemos aceptado y creído que hablando se entiende la gente. Ni mucho menos. Solamente  deberían muchos de estos malnacidos ser tratados como Ceacescu. No hable, no diga, escuche, calle, atado y matado. Un método espléndido para estos tipejos que tanto daño han hecho y harán, si se les deja o se les escucha otra, y otra vez.

Lo bueno si es breve, dos veces bueno. Algunos con velocidad sorprendentemente solo se fijaron en la evidente falta de garantías de este juício, considerándolo criminal y farsa, y sin embargo no estuvieron igual de rápidos en condenar los crímenes de este tirano durante casi treinta años. Más de lo mismo, que gran momento, cuanta justicia sin tanta estupidez…  Y luego dicen que las armas y balas son malas.

Un Saludo.